Addison de Witt: Destaca la importancia que
José Watanabe otorga al plano visual. Su mirada, en las ocasiones más acertadas, se acerca a esa mirada de niño con la que se supone que deberíamos ver las cosas los poetas. Es esa visión capaz de descubrir lo extraordinario en lo cotidiano quizás la seña más importante del estilo del poeta peruano. A eso habría que añadir un sano sentido del humor, que con los años se irá haciendo más negro. Watanabe fue un poeta hábil, brillante en ocasiones, que jugaba con las posibilidades de una mirada privilegiada, divertido, entretenido... Es posible que en sus dos últimos poemarios repitiera estilos y formas ya escritos por él pero, a pesar de esto, sin ser un renovador sino un sencillo poeta, con algunos poemas extraordinarios, su poesía nos vale y nos acoge. Watanabe es uno de esos poetas que trae lectores a la poesía.
Anonimito: El otro día me asaltó una profunda duda metafísica: en las librerías vi la poesía completa de
Andrés Neuman, en Acantilado. Nacido en 1977, poesía completa en 2008. Eso sí que es darse prisa. Esto me recuerda a
Ute Lemper, que publicó su autobiografía oficial a los 34 años.
Jorge: Va a parecer que le tengo manía a
Antonio Méndez pero Antonio sacó una poesía reunida 1995-2005, es decir, antes de los cuarenta. Y encima lo edita la "Editora Regional de Extremadura". Es decir, dinero público. Al menos lo de Neuman se hace con dinero privado.
Pablo: Creo que de
Kant es conveniente leer algo más que el título de la portada. La clave en Kant es la autonomía del arte, su desinterés, o el concepto de lo sublime: esto lo sabe cualquier chaval de 1º de Filosofía. Aparte de esto, ¿tú crees que un poema es algún Tribunal de La Haya? Si mi abuela -que es viuda- necesita que le suban la pensión, ¿podrías recomendarme algún poeta que le permita llegar a final de mes?
Hans K.: Lo siento mucho, pero creo que Viktor tiene más razón que un santo. Belleza, Justicia y Verdad son la expresión del surco de lo infinito en la experiencia humana. Sed, amigo Pablo, deseo de algo que ni siquiera la Belleza, la Justicia y la Verdad pueden llenar, pero sí señalar. Sin pan no vive el hombre, pero negar que no sólo de pan vive el hombre es puro materialismo dialéctico. ¿Qué coño hacemos sino aquí hablando de poesía? Idealismo rancio dices. ¿Es rancio desear, o siquiera escuchar el propio deseo?
Anónimo: La autonomía estética viene después, en segundo de filosofía, con
Schelling. Otra lectura que puede sacarse de la
Crítica del Juicio -
Nietzsche, Nietzsche, Nietzsche- es que los principios morales tienen un... ¿componente? Una... ¿raigambre? Un no sé qué de estético. Y hacemos las leyes más simétricas porque nos parecen más bellas, como las matemáticas.
Joan: Pensar que la poesía debe, tiene o puede ser útil es querer añadir atributos a la poesía que nada tienen que ver con su naturaleza. Y es, además, una doble condena al fracaso a añadir a la de la propia escritura. Mi amigo
Valente creo que se equivocó cuando dijo aquello de que el poeta debía de ser el más útil de la tribu. Precisamente él es un ejemplo de gran poeta que ha sido perfectamente inútil para su tribu. ¿Quién conoce a Valente fuera de la poesía? ¿Por qué introduce Valente el sustantivo ciudadano cuando el poeta es invisible a la ciudad?
Anónimo: «La poesía es inútil a Dios gracias, pero todos hablamos de la utilidad de lo útil, y nadie de la utilidad de lo inútil».
Juan Gelman.
L.G.V. de O.: No es de Valente la cita original del ciudadano más util de su tribu, sino de Isidore Ducasse, conde de
Lautreamont, citado, acaso en paráfrasis, por Valente. Por otra parte, negar la influencia de
Shakespeare, por poner un ejemplo, en la conformación ética de ciertas conductas de la contemporaneidad es como intentar negar la redondez de la tierra. ¿De qué otra cosa está hecha la conducta que no sea de la acumulación moral que irradia la poética de los mitos?
Andrés Neuman: Salud y mis más sinceras felicitaciones a todos lo que participan en este estimulante blog, incluyendo a aquellos que con todo derecho se meten conmigo (y con media poesía española). Uno sencillamente, supongo que como todo el mundo, hace lo que puede y lo mejor que puede. Lo que en cambio no haré es insultar a distancia, que siempre es más cómodo que ponerse a trabajar y exponerse, arriesgarse a la opinión ajena. Todos somos excelentes poetas cuando criticamos a otros. En cuanto a la duda metafísica de un comentarista anónimo, en realidad la respuesta es menos compleja: no se trata de ninguna obra prematuramente completa, sino de la reedición conjunta de libros anteriores que en su mayoría (como suele suceder con las pequeñas tiradas de nuestra amada poesía) estaban ya medio agotados o descatalogados. Como reeditarlos uno por uno habría sido inviable, Acantilado prefirió volver a publicarlos todos juntos. Para lo cual, previamente, me dediqué a revisar muchos de los poemas, con la tenue esperanza de que fueran un poco menos malos. Sin duda fracasé, pero qué gusto fracasar cuando se desea seguir aprendiendo. Abrazos y felices fiestas, Andrés Neuman.
Anonimito: Mi duda metafísica sigue vigente, Andrés. Y me resulta muy curioso que un
Corredor-Matheos, con ochenta años, no tenga unas obras completas, y sí las tenga un autor de treinta años. Me parece el mundo al revés, vamos. Singular, como mínimo. Pero es evidente que estás en tu derecho. También me resulta muy curioso que en este blog hay muchos autores que sólo participan cuando se alude a ellos. Se nota que el blog se lee pero sólo se dice algo cuando nos toca el ego. Me queda muy claro de qué pie cojeamos. Salud.
Andrés Neuman: Estimado anonimito: me parece perfecto que tus dudas sigan vigentes. Eso es lo que nos permite seguir pensando, ¿no? En cuanto a Corredor-Matheos, espero que no me culpes a mí de que no tenga unas obras completas. Respecto del derecho de los aludidos (aludidos con nombre y apellido) a responder cuando se les nombra, no sé si te das cuenta de que a veces no se nos deja salida: si callamos, es por cobardía, disimulo, silenciamiento de los que discrepan, etc. Y si contestamos (con educación), es porque somos unos vanidosos. ¡Ay, qué ganitas tenemos de meternos con la gente! Si me permites una opinión, no se trata del ego, sino del sentido de la responsabilidad. Que empieza por no ocultar el propio nombre cuando se emiten juicios. A mi modo de ver, eso sí que es cojear. Por mi parte, nada más que decir. Si así lo desearas, te cedo la última palabra gustosamente. Con todo respeto, Andrés Neuman.
Onánnimo: Mi buen anonimito, publicar obra reunida a la edad de Neuman o Méndez Rubio o incluso
García Valdés es, al fin y al cabo, bastante habitual ¿no te parece? Tus argumentos ad hominem -o adhanonimitem- nos aburren a muchos. Yo no soy tan valiente como Neuman, soy más como tú, así que firmo
Onánnimo. Eso sí, con cordialidad, no con mala leche.
Helena: No me creo ese buen rollo, Neuman. Te explico por qué. Una persona que le gustan tanto los focos y los premios, que es un gran vendedor de sí mismo y de su nada, me produce desconfianza. Esta mañana he estado en una librería y he hojeado tu libro, entre otros. Te soy sincera y perdona mi crudeza. Que hayáis elegido a
Luis Antonio de Villena (uno de tus tres antólogos) y a
García-Posada para la cinta roja que recorre la portada de tu libro, con todo lo que ha llovido sobre estos dos personajes en los últimos años, me ha dado vergüenza ajena. Te lo digo con todos mis respetos pero es lo que he sentido. Es una demostración de lo que para mí representas en la poesía y cómo te mueves dentro de ella. El recuerdo añadido de tu etapa hiperiona, con el típico
Antonio Carvajal primero y el Hiperión correspondiente poco después, me ha ayudado a situarme en el porqué de esa cinta roja y en el porqué tu poesía me parece tan mala. Eres lo que Joan ha llamado un
poeta cohete. Tu web ha quedado monísima pero tu poesía es insoportable. A mí, ni como poeta ni como persona, me interesas lo más mínimo. Para mí eres tan sólo un trepa. Si lo consideras un insulto, dilo y que los Addison borren la parte final de este comentario.
Andrés Neuman: Helena, en ese tono dudo que logres debatir con nadie. Tu minuciosa enumeración de asuntos anecdóticos y externos (que si premios, editores, fajas, promociones) me temo que en realidad retrata cuáles son tus inconfesos intereses y tu actitud hacia la poesía. Por lo demás, recordarte que he publicado muchos libros sin premio. Ni foto. Ni faja editorial. Que en este caso era, por cierto, verde. Y no roja. Aunque la confusión es comprensible, porque todo lo ves con furia. Ojalá dediques más energías a leer, escribir y trabajar en tus textos que a maldecir a personas que no conoces ni quieres conocer.
Helena: Te lo repito, Neuman: ni como poeta, ni como modelo de Superpop, ni como persona, me interesas lo más mínimo. Eres un vendedor, y tengo la misma opinión que
Platón sobre la gente como tú. Comprendo que las mujeres con carácter te desubiquen pero fuera de ese círculo cerrado en el que te mueves hay vida y, sorpresa, poesía. Al margen de premios sospechosos, amiguismos, Villenas y peloteos.
Andrés Neuman: Helena, una posdatilla de género para que no te confundas: adoro a las mujeres con carácter y espíritu contestatario. Las admiro. Por eso vivo con una de ellas, que casualmente es doctora en teoría feminista y me ha regalado el privilegio de conocer a
Judith Butler, a
Luisa Muraro, a tu tocaya
Hélène Cixous, entre otras muchas. Autoras, mujeres, intelectuales a las que les estaré eternamente agradecido por enseñarme acerca de mí. Y también acerca de la vida, o la poesía, cuya verdad tú pareces monopolizar mientras nos das discursos sobre el pensamiento único. Pero lo que tú transmites, al menos conmigo, no es carácter. Ni espíritu contestatario. Es simple prepotencia. Prepotencia y violencia. Valores más bien patriarcales. Tampoco es raro. Como bien sabes, la ideología se asimila y reproduce más allá del género sexual.
Helena: Claro, Neuman, asumes el papel de mosquita muerta del género femenino. Pues vas de culo conmigo. Mis libros, querido prepotente burgués, tienen el destino que yo he querido, y que afortunadamente nada tienen que ver con tus formas y tus fondos. Falsedad, vacuidad, eso saco de tu palabras. No te deseo nada. El tiempo, en pocos años, ya te ha puesto donde te mereces. A por el Planeta, chaval, que es tu territorio.
Willymagine: Es triste, ya casi desesperante, que todos los foros de poesía acaben convirtiéndose en un "salsa rosa" o "aquí hay tomate" que nada tiene que ver con la poesía. Habría que diferenciar el ser crítico con el mundo literario del ser un estalinista obsesionado. No alabar a alguien acríticamente por ser "famoso", pero tampoco escupirle acríticamente por haber ganado el premio tal, simplemente leerlo y opinar de lo leído, no de lo que le rodea.
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