martes, 10 de diciembre de 2019

211


El ser humano no es un animal sociable, esa sospecha la estoy confirmando a medida que mi soledad avanza hacia los extrarradios. Si fuéramos realmente sociables, la soledad debería ser lo INHUMANO con mayúsculas, algo insoportable DE VERDAD y no este estado que se vuelve cada vez más maravilloso a medida que cubre todos tus territorios. Es cierto que de vez en cuando sufro caídas en la desesperación, pero cada vez las sufro menos y esas caídas se deben a que mi cerebro sigue añorando al enemigo: todavía pienso a veces que la demasiada soledad es nociva, si bien cada vez lo pienso menos, y con peores argumentos.


viernes, 6 de diciembre de 2019

210


Al final se suspendió la manifestación convocada ayer en Madrid para protestar contra el atentado que sufrió el centro de menores. Los convocantes alegaron que tenían miedo de ataques ultraderechistas y represalias legales en el caso de que hubiera incidentes.

A esto estamos llegando en Madrid.


lunes, 2 de diciembre de 2019

209


Se dice en este estudio (AQUÍ) que las habilidades lingüisticas superiores de las niñas son las que hacen que elijan carreras relacionadas con las humanidades en lugar de las relacionadas con las matemáticas, la física, la ingeniería o las ciencias de la computación, a pesar de que en el campo matemático obtienen resultados similares a los de los niños.


viernes, 29 de noviembre de 2019

208


Marguerite Yourcenar: "El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez nos miramos con una mirada inteligente; mis primeras patrias fueron los libros".


jueves, 28 de noviembre de 2019

207


Ahora que voy a dar dos charlas en institutos de Madrid y me piden que les envíe el currículum de rigor, eso que yo no tengo más que en bonsái, he recurrido a recuperar alguno de los que escribí hace muchos años. He debido hacer algunos cambios, eso sí, porque hace ocho años a) cobraba 815 euros b) pesaba 67 kilos c) solo había hecho 500 pintadas y d) no tenía ningún gato. Este es el que acabo de mandar:

Nací en Lauros (Vizcaya), en 1974. Florecí en Madrid en 2007. Lo mejor que he escrito lo he publicado en una antología, La poesía ha vuelto y yo no tengo la culpa (2014), pero soy un poeta de Internet y toda mi obra se encuentra en los dos blogs que llevan mis nombres, Batania y Neorrabioso.  
Batania es mi propuesta de espacio personal, un contrapaís de 1`76 de altura y 80 kilos de peso situado entre Argüelles y Carabanchel, con un PIB mensual de 914 euros que se invierte a medias en alimentos para el estómago y el cerebro. Proviene del mestizaje de latania, palabra que leí por primera vez en Ocnos, de Cernuda, con el episodio de los batanes de El Quijote.
Neorrabioso es la propuesta de tiempo de Batania, un tiempo de rompan filas. Cuando comencé en la poesía se me hizo la misma crítica desde muchos lados: mis poemas, decían, eran tan violentos que no se entendían en una democracia. “Escribes demasiado rabioso”, me precisaron, y yo me añadí el neo- más por autoparodia que por intención agresiva. El adjetivo me vino a la cabeza por una carta de Clarín a Menéndez Pelayo que leí por primera vez en Los ensayos liberales, de Gregorio Marañón.

He realizado 1721 pintadas en las paredes y cubos de basura madrileños con el fin de engordar mi ego y mostrar la palabra a quienes huyen de ella. Abogo por una poesía que persiga la intensidad y la concisión y que confunda la belleza con la justicia. Aparte de eso, descreo del mundo literario y vivo apartado con tres gatos.


martes, 26 de noviembre de 2019

206


Nuevo atraco neorrabioso: sesenta volúmenes en papel biblia de autores que ganaron el Premio Nobel, más de mil páginas cada volumen, a un euro cada uno, editorial Aguilar. Hasta mi gato Kobe sabe por qué estoy tan contento.


lunes, 25 de noviembre de 2019

205


En Siete razones para amar la filosofía, Giuseppe Cambiano rescata esta frase de Schiller:
Escribir para una nación es un ideal mísero y mezquino, una limitación absolutamente intolerable para un espíritu filosófico, que no puede detenerse en una forma tan cambiante, fortuita y arbitraria de la humanidad, en un fragmento (pues incluso la nación más importante no es más que eso).

sábado, 23 de noviembre de 2019

204


Escribe Thoreau en Musketaquid:
La mitología ha ido creciendo desde el principio: los cuentos infantiles de esta generación son los mismos que los de las razas primigenias. Emigran de Este a Oeste, y luego de Oeste a Este, ora ampliados y convertidos en el «relato divino» de los vates, ora menguados en una rima popular. Se trata de una aproximación a ese lenguaje universal que los hombres han buscado en vano. Esta orgullosa reiteración de las expresiones más antiguas de la verdad por parte de la posteridad más moderna, a la que le basta con retocar ligera y religiosamente el viejo material, es la prueba más impresionante de una humanidad común. Todas las naciones, judíos, cristianos y mahometanos, adoran las mismas gestas y las mismas historias, y basta con traducirlas para satisfacerlos a todos. Cada hombre es un niño y todos pertenecen a una única familia. El mismo cuento los manda a todos a la cama y los despierta por las mañanas. Joseph Wolff, el misionero, distribuyó entre los árabes copias de Robinson Crusoe traducidas a su lengua, que causaron gran furor. «Los mahometanos», nos dice, «leían las aventuras y la sabiduría de Robinson Crusoe en los mercados de Saná, Al Hudayda y Lahij, ¡y las admiraban y las creían!». Al leer el libro, los árabes exclamaban: «¡Ah, ese Robinson Crusoe tuvo que ser un gran profeta!».

viernes, 22 de noviembre de 2019

203


¡Cómo arremete Emerson contra los viajes! Escribe en La conducta de la vida:
No soy muy aficionado a los viajes; he observado que los hombres se marchan a otros países porque no son buenos en el suyo y vuelven al suyo porque no han servido de mucho en lugares nuevos. Por lo común, sólo los caracteres ligeros viajan. ¿Quiénes sois vosotros si no tenéis nada que hacer en casa? Se me han imputado afirmaciones capciosas sobre los viajes, pero yo quiero hacer justicia. Creo que hay un desasosiego entre nosotros que delata falta de carácter. Todos los americanos educados, antes o después, van a Europa; tal vez porque sea su hogar mental, como los hábitos valetudinarios de este país podrían sugerir. Un eminente profesor de señoritas elijo que «la idea de la educación de una señorita consiste en aprender todo aquello que la prepare para ir a Europa». ¿No podremos nunca extraer ese gusano de Europa del cerebro de nuestros compatriotas? Vemos muy bien cuál será su hado. Quien no encuentre un lugar en casa no podrá viajar. Sólo lo hará para ocultar su insignificancia en una multitud más amplia. ¿No os dais cuenta de que no encontraréis nada que no hayáis visto en casa? Todos los países están hechos de la misma materia. ¿Pensáis que habrá algún país donde no calienten el cazo de la leche ni pongan pañales a los niños ni quemen la maleza ni asen el pescado? Lo que es verdad en un sitio es verdad en todas partes. Dejémosle ir donde quiera: sólo encontrará la belleza y el valor que lleve consigo.
Y en La confianza en uno mismo, escribe a su vez:
Viajar es el paraíso de los ingenuos. Nuestros primeros viajes sirven para descubrir cuán poco diferentes son los lugares. En mi propia casa puedo soñar que me embriaga la belleza de Nápoles y Roma, y gracias a eso me abandona la tristeza. Hago las maletas, me despido de los amigos, me embarco y amanezco en Nápoles, pero no he dejado atrás la cruda realidad: junto a mí está el mismo sujeto triste e intranquilo del que pretendía huir. Busco el Vaticano y los palacios. Intento que me embelesen sus vistas y evocaciones, pero no es así. Mi coloso va dondequiera que voy yo.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

202


Dos años después, Bárbara Butragueño ha publicado otro poema en Youtube. Podéis verlo AQUÍ.


martes, 19 de noviembre de 2019

201


¿Y qué hace ese tronco al lado de los contenedores? This is Carabanchel.


sábado, 16 de noviembre de 2019

200


Como decía mi padre, si ves que un pelotari te gana, cámbiale de pelota, pero si ves que también te gana con una pelota distinta, cámbiale de frontón. Viendo varios documentales sobre los gnósticos, me doy cuenta de que la causa de su fracaso era el frontón: si el terreno-obsesión donde se jugaba era Jesucristo, era lógico que perdieran aquellos que solo lo consideraban un hombre o un sabio frente aquellos que lo consideraban un dios.


viernes, 15 de noviembre de 2019

199


Sobre las razones de que los pobres no voten, escribe Ignacio Escolar en Eldiario.es (AQUÍ), el subrayado es mío:
1. Las clases más pobres se sienten abandonadas por la política, también por la izquierda.
2. La derecha está siendo tremendamente eficaz en transmitir a las clases desfavorecidas el "todos son iguales", un argumento que se suma a la incapacidad que tiene la izquierda cuando gobierna en el actual contexto político y económico para realmente cambiar sus vidas.
Sobre todo esto último, señor Escolar. Que los pobres no son tontos y están menos manipulados de lo que se cree. Si los gobiernos de izquierdas trajeran un cambio REAL a sus vidas, harían colas en las urnas.


jueves, 14 de noviembre de 2019

198


En su Curso de literatura europea, dice Nabokov que la literatura no nació el día en que un chico llegó corriendo y gritando el lobo, el lobo, con un enorme lobo gris pisándole los talones; sino que nació el día en que un chico llegó gritando que viene el lobo, que viene el lobo, sin que le persiguiera ninguno.

Esperemos que con VOX ocurra lo mismo y no pase de literatura.


miércoles, 13 de noviembre de 2019

197


Recuerda Margaret Atwood en La maldición de Eva esta cita de Agnes Macphail:
Cuando oigo a los hombres hablar de las mujeres como los ángeles del hogar, siempre me encojo de hombros y al menos mentalmente dudo. No quiero ser el ángel del hogar. Quiero para mí lo mismo que quiero para las demás mujeres: la igualdad absoluta. Y cuando esté asegurada, entonces los hombres y las mujeres podrán ser ángeles por turno.

196


Nadie pensaría que todo tiempo pasado fue mejor si no fuera por la cofradía de historiadores y poetas que han inflado y fantaseado con los sucesos acaecidos hace siglos, convirtiendo a sus protagonistas en héroes imperecederos al lado de los cuales las personas de carne y hueso de ahora no resisten la comparación. Pero esa elevación de la historia no se practica con propósitos inocentes: inventarse un pasado es lo primero que hace todo rebaño que aspira a crecer y dominar y pisotear.


lunes, 11 de noviembre de 2019

194


Que las personas de tu pasado sigan viviendo en este planeta y no se vayan al planeta Epsilon es algo que me desespera. Quiénes son esas personas que aparecen desde el túnel de los tiempos y se atreven a decirme “Batania” cuando yo ya no soy Batania, no al menos ese Batania que ellos conocieron, sino otro que siempre está avanzando hacia uno nuevo que niega los anteriores.


domingo, 10 de noviembre de 2019

193


Un apunte sobre las últimas elecciones en España. Lo que caracteriza a ese país es el odio al individuo. En España nunca se ha asentado una derecha liberal y en la izquierda hasta el anarquismo ha sido colectivista. La esencia de los españoles, el PNV intrínseco que vive en cada uno de ellos, se refleja cada noche del 31 de diciembre, cuando los ciudadanos cambian masivamente de cadena para ver las campanadas en TVE1. Incluso cuando parece que las cosas están a punto de avanzar hacia la modernidad, se vuelve a la ranciedad y el horror al cambio: debajo de la piel de toro resiste inmarcesible el espíritu de Lampedusa.


sábado, 9 de noviembre de 2019

192


Ya no puedo leer novelas ni ver películas: me aburren. Y cada vez aguanto menos la música cantada. Leo diarios y biografías, veo documentales y comienzo a escuchar música clásica de forma natural. A veces me hago ilusiones de alcanzar al fin algún tipo de serenidad, pero ya sé que no: siempre que algo nuevo se construye dentro mí, también se despiertan las fuerzas de su destrucción.


viernes, 8 de noviembre de 2019

191


Escribe Américo Vespucio a Pierfranceso de Medici en una carta que le envió el 18 de julio de 1500, el subrayado es mío:
Y navegando por la costa, cada día descubríamos infinidad de gente y distintas lenguas, hasta que, después de haber navegado unas cuatrocientas leguas por la costa, empezamos a encontrar gente que no quería nuestra amistad, sino que nos estaban esperando con armas, que son arcos y flechas, y con otras armas que tienen: y cuando íbamos a tierra con los botes nos impedían bajar a tierra, de modo que nos veíamos forzados a luchar contra ellos, ya al fin de la batalla quedaban mal librados frente a nosotros, pues como están desnudos siempre hacíamos en ellos grandísima matanza, sucediéndonos muchas veces luchar dieciséis de nosotros con dos mil de ellos y al final desbaratarlos, y matar muchos de ellos y robar sus casas.
16 europeos podían con 2000 indígenas. Las flechas de los indígenas ni siquiera tenían la punta de metal. De esta bajunería eran las “hazañas” de los europeos en un continente que lleva el nombre de un genocida.


jueves, 7 de noviembre de 2019

190


Me he reído con este meme de una pintada neorrabiosa que @robercoronil (AQUÍ) ha publicado en sus historias de Instagram:



miércoles, 6 de noviembre de 2019

189


Escribe Murakami al comienzo de De qué hablo cuando hablo de escribir:
Desde una perspectiva puramente personal, y con total franqueza, me parece que la mayoría de los escritores —no todos, obviamente— no destacan por ser personas con un punto de vista imparcial sobre las cosas y por tener un carácter apacible. Quizá no convenga decirlo en voz muy alta, pero pocos poseen algo realmente digno de admiración, y, de hecho, muchos tienen hábitos o comportamientos ciertamente extraños. La mayoría de los escritores (calculo que alrededor del noventa y dos por ciento), y me incluyo a mí mismo, pensamos: «Lo que yo hago o escribo es lo correcto. Salvo unas pocas excepciones, los demás se equivocan, ya sea en mayor o menor medida». Vivimos condicionados por ese pensamiento por mucho que no nos atrevamos a decirlo en voz alta. Aunque nos expresemos con cierta modestia, dudo que a mucha gente le gustara tener como amigo o como vecino a alguien así.

De vez en cuando llegan a mis oídos historias de amistad entre escritores. Entonces no puedo evitar pensar que solo se trata de cuentos chinos. Tal vez ocurra durante un tiempo, pero no creo que una amistad verdadera entre personas así pueda durar mucho tiempo. En esencia, los escritores somos seres egoístas, generalmente orgullosos y competitivos. Una fuerte rivalidad nos espolea día y noche. Si se reúne un grupo de escritores, seguro que se dan más casos de antipatía que de lo contrario. He vivido varias experiencias en ese sentido.

martes, 5 de noviembre de 2019

188


Quité tantas capas a la cebolla confesional que al final me quedé sin cebolla. Luego pasé a otra, pero ya no era una cebolla mía sino una distinta creada a medias por la inercia y la literatura, con capas de repuesto que nunca terminaban y me llevaron al hartazgo, pues nunca sale barato andar metiendo los dedos entre los peligrosos cables de uno mismo. El yo es menos profundo de lo que se dice; la introspección es la rueda del hámster: el egoescritor vive siempre con el terror a que la cebolla se termine.


lunes, 4 de noviembre de 2019

187


Hubiera yo nacido en una tierra
con una sola calle
y una sola tasca
y una sola fuente,
con un idioma tan lindo
que no pudiera ser llamado Idioma,
con una historia tan corta
que no pudiera ser llamada Historia,
con mujeres feas y valientes
que se entregaran a cualquiera
sin promesas ni para siempres,
hubiera yo nacido en una tierra
sin nada que celebrar
y nada que defender,
sin ningún caballo de mármol
que deba soportar a un héroe
con más pedestal que estatua,
¡hubiera yo nacido
en un lugar tan pequeño
que no supiera de himnos
ni de escudos
ni de banderas!


domingo, 3 de noviembre de 2019

186




185


Cerraron por orden judicial mi página favorita de descarga pirata de libros, Lectulandia, y en los minutos siguientes comprobé con alivio que no habían cerrado las otras que suelo utilizar. Lo bueno de la piratería es que, cazada una página por allí, siempre se salva alguna o surge otra por allá. Hace unos años me descargué 60.000 libros piratas de bibliotecas digitales que habían sido cerradas por orden judicial; la página de la que me descargué esa multibiblioteca, Cuelgame.net, también fue cerrada. Sobre lo nocivas y demoníacas que son estas bibliotecas, no estoy muy seguro. En mi caso me sirven como acicate para comprar más libros en papel, pues cada libro que leo en pirata que me gusta, quiero tenerlo en papel en mi biblioteca. ¿Que soy un campeón de los libros pirata? Desde luego, pero también tengo una biblioteca en papel de 10.000 libros y me gasto sobre 4000 euros cada año en libros nuevos o de segunda mano.

A Lectulandia, muchas gracias. Por todos los libros que me acercasteis. Por todos los autores que me descubristeis. Por todas las puertas que me abristeis.


sábado, 2 de noviembre de 2019

184


Dormí diecisiete horas seguidas y me levanté baldado, con los huesos y músculos entumecidos, sin apetito por moverse. Todavía a esta hora sigo sin recuperarme de la "paliza" de tanta almohada, y pienso en lo mala que es la vejez. Si a los 45 años mi cuerpo me envía estos avisos... qué no me enviará a los 70.


viernes, 1 de noviembre de 2019

183


Me han pedido que dé una charla sobre El Quijote en un instituto de Madrid. Se me dice que han pensado en mí porque el propio nombre de Batania está fundado en el episodio de los batanes del Quijote, lo cual es cierto (me lo puse con la intención de transparentar que soy un aparatoso inofensivo, un escritor que ladra pero no muerde), y porque “usted tiene mucho de quijote de nuestros días”, jajaja. Es cierto que en mi juventud tuve sueños quijotescos, pero el paso de los años ha provocado que ceda el idealista ante otra denominación mucho más adecuada para mí, la que es mi retrato perfecto: la de colgado.


jueves, 31 de octubre de 2019

182


Cómo evitar la palabrería en la escritura. Seguramente lo mejor sería escribir solo de lo que sabes, pero ese ejercicio cobarde te mete en la rueda del hamster: no puede mejorar el piloto que hace siempre la misma travesía. El mismo lenguaje lo aprendemos porque nos atrevemos a equivocarnos: el niño casi siempre pronuncia mal las primeras veces y gracias a esos errores se abre a futuras conquistas. La primera vez que escribimos dalia u hortensia quizá no sabemos con propiedad la diferencia que guardan con petunia o  azalea, pero el escritor incipiente debe usar constantemente palabras nuevas para ganarlas al futuro, pues ya aprenderá mientras tanto sus matices. ¿Podría ser una solución no publicar hasta que uno esté seguro de la calidad? Aquí también nos encontramos con problemas, porque se escribe a temperatura y ese calor nos quita perspectiva: a menudo creemos que lo malo es bueno y lo bueno maravilloso. Pero, en el caso de que seamos prudentes, tampoco sabemos cuál es el tiempo adecuado para guardar el manuscrito en el cajón: ¿esperamos tres semanas como aconsejan los anglosajones o esperamos trece años como aconsejaba Horacio? ¿O hacemos como los godos, que solo tomaban una decisión importante cuando pensaban lo mismo serenos que borrachos? Por otra parte, ¿cuál es el tiempo adecuado que debemos tardar en escribir una obra? ¿Los treinta días que tardó Dostoyevski en escribir El jugador, los dos meses que tardó Nietzsche en escribir su Zaratustra, los diez años que tardó Neruda en escribir Residencia en la tierra o los doce que invirtió Rilke en sus Elegías de Duino? Otro camino es el de Carpentier, que sostenía que el trabajo más grande lo dedicaba a la reflexión y recopilación de materiales y el resto, la redacción definitiva, le salía siempre con una celeridad sin conflicto. Tendríamos por tanto que dar vueltas por la plaza 2 de mayo, como los peripatéticos, muy atareados en disciplinar la mente y los sentidos hacia el objetivo adecuado, y no sentarnos ante el portátil hasta no tener muy masticado y rumiado lo que vamos a escribir. Sin embargo, este sistema a mí no me da resultado porque me sucede que no tengo temperamento carpenteriano y cada vez que me pongo a escribir se me acumulan nuevas ideas y sentimientos. Me sucede que lo último que se me ocurre trollea mis planes anteriores. Que nunca consigo que la escritura se me esté quieta  siempre me está escrisintiendo siempre me está escripensando.