domingo, 18 de agosto de 2019

338


Julio Camba se quejaba ya de la globalización... ¡en 1910! Escribe en su artículo “Una ojeada al mundo”:
Aquellos franceses de chaqué y Legión de Honor, Mérito Agrícola o Palmas Académicas que llevaban siempre en los bigotes reminiscencias de guisado y que, de puro corteses, le pedían a usted mil perdones cuando usted les pisaba un callo ni más ni menos que si hubieran sido ellos quienes le hubieran pisado un callo a usted, ¿dónde están? ¿Dónde están aquellos ingleses flacos y desganados que paseaban con tanta elegancia su aburrimiento por el mundo y que, si, por casualidad, tenían con usted el menor tropiezo en un bar o en un casino de playa, le amenazaban con avisar al Almirantazgo para que le echase a usted la escuadra encima? ¿Dónde aquellos alemanes de cabezota cuadrada que habían inundado el planeta de música, de cerveza, de filosofía y de salchichas? Y aquellos yanquis que veían, por ejemplo, una catedral gótica y le decían al guía que se la desmontase y les mandasen las piedras a Chicago después de numerarlas convenientemente, ¿qué se hicieron? ¿Qué fue de aquellos italianos que, de pronto, se ponían a hacer el tenorino y lanzaban al aire con gran prosopopeya un rabo de spaghetti envuelto en una nota musical? ¿Qué de aquellos portugueses, transidos de saudade, que habían descubierto un mundo y que, aunque estuviesen vestidos de harapos, se daban siempre unos a otros el tratamiento de «Vossa Escelencia»? Y aquellos suizos que, sin dejar de ser suizos, eran al mismo tiempo alemanes, italianos o franceses y estaban siempre dispuestos a venderle a usted un reloj o a prepararle una fondue en cualquier idioma, ¿en qué repliegues de la Jungfrau se han ocultado?
El mundo ha ido perdiendo poco a poco su alegre y pintoresca variedad y hoy podríamos decir que todos somos unos por obra y gracia de la aviación, el cine, la radio, los antibióticos, la coca-cola, el nylon, el plexi-glass, los pucheretes a presión y tantas otras cosas, unas buenas y otras malas. Hoy todos somos unos y por ello, al reunir aquí estos artículos escritos entre los años 1909 y 1914, yo recuerdo con nostalgia, y un poco a la manera de Jorge Manrique, la época en que éramos diferentes. 
Se equivoca Julio Camba. Las naciones no conservan la variedad, sino que la reducen. Y él mismo lo demuestra no sabiendo decir más que tres o cuatro tópicos de cada país. Precisamente eso es, culturalmente, un estado-nación: una colección de tópicos y reduccionismos. ¿Que tenemos 5000 escritores de mérito? Los reducimos a Cervantito, Lorquita, Barojita, Machadito y Unamunito. ¿Que tenemos 10.000 expresiones de folclore? Las reducimos al flamenco, la sardana, la jota y los toros. ¿Que en España hay miles de cantantes? Los reducimos a Rosalía. ¿Que la variedad gastronómica es proverbial? La reducimos a la paella, el gazpacho, la fabada y la tortilla de patatas. ¿Que en España se celebran 30.000 fiestas? Las reducimos a San Fermín, San Isidro y la Feria de Abril. ¿Que se practican 400 deportes? Los reducimos a fútbol y Rafa Nadal. ¿Que España corre muchos peligros? Los reducimos a catalanes e inmigrantes. ¿Qué contamos con muchos idiomas y religiones? Los reducimos al cristocastellano.

El 95% de las naciones-estado, desde su fundación en el siglo XIX, han tratado de engullir la fuerza de lo barrional, local y regional en pos de un país fuerte y unido con una sola historia, una sola cultura, una sola religión y un solo idioma. Para ello se han cargado o han arrinconado a las otras historias, las otras culturas, las otras religiones y los otros idiomas, salvo alguna aguja en el pajar como Suiza.

También se equivoca Camba al pensar que la universalización es forzosamente uniformadora. Mientras no exista un estado mundial con educación mundial y medios de comunicación mundiales, eso no pasará nunca (felizmente): ser universal seguirá siendo una opción frente al por-cojones nacional. Lo universal es pluriversal: por ser tan inabarcable e imposible de conocer, es distinto en cada uno. Conozco personas en Madrid que se empezaron a entusiasmar con las filosofías orientales en su juventud y, treinta años después, me dicen que nunca llegarán a conocer todo lo que hay que saber sobre ellas. Y yo mismo, que sé bastante de NBA, no sé ni la mitad de lo que saben personas que le dedican varias horas al día. Y aunque existe un universalismo que es un McDonald's del mismo tipo que el de los estados-nación, compuesto por el idioma inglés, las pizzas, las Kardashian, Pornhub, Justin Bieber, Megan Fox, la coca-cola o Paulo Coelho, hasta ese me parece más inocuo, porque es un McDonald's que no se hace contra-los-demás ni cuenta con ejército ni padece de la paranoia del tenemos-que-estar-unidos propia del McDonald's nación.


337


Estaba leyendo "Todo lo que era sólido", de Muñoz Molina, con mucho cansancio, sin dar crédito a las exageraciones del autor, hasta que he llegado a este párrafo:
Cuando los curas vascos comparaban a los terroristas muertos o encarcelados con Jesucristo en la cruz estaban reiterando el mandamiento más sórdido del nacionalismo, el que desfigura los hechos históricos para adaptarlos a una épica religiosa de la celebración de la sangre.
Aquí he dejado el libro. De todo lo que se ha publicado sobre la connivencia de la iglesia vasca con ETA, que desde luego existió y fue vergonzosa, nunca había leído yo que llegara hasta el extremo de que "los curas vascos", así en general, compararan a los etarras muertos ¡o simplemente encarcelados! con Cristo en la cruz. Y eso que he leído mucho sobre el tema y casi siempre a autores españolistas. Y además yo, que nací en un pueblo religioso y he pasado los treinta primeros años de mi vida en Vizcaya, tuve la ocasión de coincidir con muchos curas vascos o asistir a cientos de misas, y no son del tipo que dicen barbaridades tan enormes, sino que practican el jesuitismo de pensar una cosa y decir la contraria, siempre evitando el conflicto. ¡Cómo van a decir que un etarra es como Cristo en la cruz! ¡Ni aunque lo piensen de verdad!

Muñoz Molina va de tolerante pero es un ultra de mucho cuidado. Su estrategia argumental es la que sigue: yo estoy en el centro, yo soy moderado, yo estoy por la convivencia, pero en cambio todos los demás, izquierdas, derechas, iglesia, vascos, catalanes, autonomías, etc., se han fanatizado al punto de poner en riesgo el proyecto democrático de España. ¡Y no se olvide que este ensayo es de 2013, cuando España todavía tenía remedio! ¡Qué libro le hubiera salido a este hombre después del 1 de octubre de 2017, que es cuando REALMENTE España se ha quedado sin solución posible! 

Uno puede escribir con mano de seda o con zarpa de tigre. Igual una oda que un libelo. Pero una vez elegido el tono, hay que respetarlo. Muy sospechoso es el budismo de quien necesita presentar a los demás como chacales. Quien para sentirse orgulloso de ser Muñoz Molina, necesita que los demás seamos Charles Manson.

Y conste que este autor, desde que leí El dueño del secreto, siempre me ha parecido un escritorazo, pero como ensayista político ya veo que no está al mismo nivel.




Publicada por @dcfotos2019 (AQUÍ)


336


Me acabo de enterar (AQUÍ) de que la aplicación gratuita de idiomas más seguida, Duolingo, ha corregido una de sus grandes falencias y al fin ha incorporado a su catálogo el árabe, que es el cuarto idioma del mundo, con 295 millones de hablantes, y es oficial en 27 países. Esta es una gran noticia porque el "problema árabe" es un invento que desaparece en cuanto te acercas a ellos sin miedo y tratas de conocerlos. Y sería mejor noticia si se añadiera la posibilidad de estudiar árabe desde el español porque, de momento, por lo que he podido averiguar desde mi Duolingo, la aplicación solo te deja estudiar árabe desde el inglés. ¿Se atreve el gobierno español por medio del Ministerio de Cultura, si quiere hacer algo en serio contra el racismo, a lanzar una aplicación gratuita para que los españoles puedan aprender árabe? Ahí lo dejo.


335


Lo mejor de los diarios digitales son los comentarios de los lectores. Aunque sean bochornosos. Escribe en El Mundo uno de esos españoles que está en un sinvivir desde que ha visto a tres negros en su barrio:
Cuando los africanos ya sean mayoría, que será relativamente pronto, Europa será lo que es hoy África, un erial. Terminará habiendo cocodrilos en el Guadalquivir y jirafas y leones en los llanos de la Mancha.
¿Cocodrilos en el Guadalquivir y jirafas y leones en la Mancha? Espero con impaciencia ese día.


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Y cuando hablo “del sinvivir que se apodera de algunos españoles cuando ven tres negros en su barrio”, me refiero a que en España, según la Encuesta del Padrón Continuo del Instituto Nacional de Estadística de 2018, solo existe un 2’4% de africanos, esto es: solo una de cada 42 personas es africana. Y teniendo en cuenta que el 75% de esos africanos son marroquíes, esto es, pertenecen a un país que debería ser hermano porque, además de limítrofe, es un país al que nos unen lazos culturales e históricos, pues ya se ve hasta qué punto es falsa la teoría de que hay africanos “por todas partes”. La supuesta invasión africana la deseo con todas mis fuerzas, pero hoy no existe más que en la imaginación de los racistas.


sábado, 17 de agosto de 2019

333


Este tipo, Hugo Owizi, nacido en Guinea Ecuatorial, es un crack y estaba cantando con una chica en la línea 6 del metro sobre las 22:00 de la noche. Al término daba una tarjeta para quien quisiera encontrar su música en Internet (AQUÍ). Este es el rap cristiano que cantaban mientras he coincidido con ellos en el metro.


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No se puede ni creer en qué se van convirtiendo las personas a partir de los cuarenta años, cómo pierden las pasiones o ya solo les queda la pasión de la eficacia. Cada día tengo más claro que hay que vivir en soledad o rodeado siempre de gente joven, con personas en las que aún perviva la fantasía y el heroísmo, con respiraciones llenas de tigre que no hayan aprendido a rendirse. Cuántas veces he pensado que me puse a escribir porque no quería renunciar a mi Batman ni perder el voy-a-comerme-el-mundo tan propio de la adolescencia. No fue vocación, solo se trataba de estirar mi juventud cincuenta años: se trataba de pegarle un susto a doña madurez y lanzar un dado de siete caras contra el futuro.


331


Ya no sé ni qué decir sobre el Open Arms y la Unión Europea. Tengo confianza en que no se muera nadie, pero miedo me da depositar mi confianza en quienes han dejado que se mueran 36.000 personas desde 1993, según datos de la organización holandesa United. Si dijera ¡cómo puede pasar esto en Europa! mentiría, porque nunca he guardado ninguna admiración por este continente: eso de la cuna de la democracia y la ilustración siempre me ha parecido una farsa, Europa siempre ha asentado su riqueza en el sistema esclavista, desde Grecia hasta nuestros días ha sido la mayor responsable del sufrimiento en el mundo, Europa es la que más ha saqueado, la que más ha matado, la más intolerante, la que más ha destruido el ecosistema y las otras culturas. El turista se queda admirado con las iglesias, las catedrales, los arcos de triunfo, los teatros y los museos de arte, pero no quiere escuchar lo que hay detrás, cuántos esclavos tenían aquellos formidables filósofos y aquellos ilustrados, de dónde fue extraída la plata con que se levantaron aquellas iglesias y se pintaron aquellos frescos, cuántos aborígenes murieron para que Europa luciera sus esplendores... De qué minas procede el Museo del Prado; con qué rojo de sangre indígena pintaba Velázquez.


330


Que a esta gentuza de la Unión Europea se le diera el Nobel de la Paz en 2012, cuando ya habían muerto miles de personas en el Mediterráneo, es el mayor escándalo del Nobel desde Kissinger. Sé muy bien, sin embargo, que esta crisis no le gusta a la Unión Europea, porque ellos desean que los inmigrantes se mueran en el anonimato, sin hacer ruido, y barcos como el Open Arms o el Ocean Viking les sabotean la estrategia. Estos hijoputas nos están desenmascarando, se dice ahora en los pasillos de la troika. No podemos dejar que se mueran con luces y taquígrafos. Salvemos los dos barcos enseguida y dictemos mañana una orden contra los dos barcos para que no puedan navegar más y se vuelva a la normalidad, esto es: para que se ahoguen otras 36.000 personas en los próximos años de la manera en que deben ahogarse, sin dar un ruido y sin causar la menor molestia, como parte de una blanqueada "desgracia" sin culpa o con la culpa de ellos porque-nadie-les-mandó-subirse-a-una-patera.

Esta es Europa. No es que se haya vuelto así: ella siempre fue así.


viernes, 16 de agosto de 2019

329


Los racistas están desatados. El vídeo que añado aquí abajo parece como de Polònia o El Mundo Today, pero no: es un vídeo real, publicado por la página de Instagram de EsRacismo (AQUÍ) para denunciarlo. ¡Y que puedas salir a la calle y encontrarte con semejantes bazofias de personas!

 

328


Escribe Julio Camba en una de sus crónicas de Playas, ciudades y montañas que el famoso escritor bohemio Alejandro Sawa se quedó ciego en los últimos años de su vida, pero que enseguida le vio a su ceguera una ventaja:

—Después de todo, me alegro. Así ya no podré ver más los abominables dibujos de Juan Gris...

Esta anécdota me ha recordado en el acto a otra de Josep Pla referida por Francisco Umbral en Las palabras de la tribu. Se encontraba Pla en uno de sus cruceros por las islas griegas cuando una tarde, a bordo, se sintió mal a última hora. El médico del barco temió por su vida, pero Pla le dijo:

—No es nada. Es que me he pasado la tarde leyendo a Valéry, y eso no hay quien lo resista.  


327


Esa acertada comparación-denuncia que hizo Virginia Woolf en Una habitación propia, la de que las mujeres, a lo largo de la historia, han desempeñado el papel de espejos que multiplican por dos el tamaño natural de los hombres, es adecuada también para referirse al amor, siempre que los espejos sean recíprocos: siempre que el amado y la amada, sincronizados en la tarea de sublimarse, aumenten el tamaño del otro hasta dos, tres o quince veces. Estos superespejos multiplicadores, sin embargo, se convierten en una traba no pequeña si el amor decae o desaparece, porque nadie que se haya sentido un gigante se resigna a que el espejo vuelva a enviarle su imagen a tamaño real. Y aún puede suceder algo peor en el caso de que la relación amorosa termine mal: entonces los ex amantes se transmiten reflejos más pequeños incluso que los reales y acaban sintiéndose bonsáis, reducidos hasta el escarnio por los nuevos espejos, ahora antiespejos.


326


Me dice una chica en Twitter que le encantan mis tuits porque “son muy distintos a los tuits que leo habitualmente”.

Eso me ha gustado mucho.

Más tarde, con la conversación avanzada, cuando le he preguntado por qué mis tuits le parecen distintos, me ha dicho que “porque parecen escritos por una persona mayor”.

Eso me ha gustado menos.


325


De lo que sucede cada vez que aparecen la palabra patria y su hermana la mentira es buen ejemplo el caso de Plácido Domingo. Que a ver cómo se puede tratar así a la proa cultural de la nación, te dicen. Que cómo podemos arrastrar así a quien ha llevado el nombre de España por todo el mundo. Esta exigencia de que mintamos, ocultemos u olvidemos los aspectos no favorables de las leyendas de la patria no es nuevo. Es la que mantuvo en silencio la corrupción de la monarquía durante décadas. Es la que calla el dopaje masivo de los "años de oro" del deporte español. Es la que motivó al periodista José María García a no publicar una exclusiva referente a uno de los deportistas más célebres de España:

—No la publiqué ni la voy a publicar jamás porque los españoles van a sufrir mucho si conocen esa verdad sobre un deportista al que admiran tanto.

Es la que motivó a la revista Cuadernos Hispanoamericanos, según testimonio de Edwin Williamson, a aplazar en 1976 un número especial dedicado a Borges, quien acababa de realizar las siguientes manifestaciones a la revista Cambio16:
A García Lorca lo vi una vez en mi vida pero nunca me interesó él ni su poesía. Me parecía un poeta menor. Bueno, un poeta pintoresco, una especie de andaluz profesional. Supongo que en España lo habrán olvidado. Las condiciones en que murió fueron muy favorables para él. A un poeta le conviene morir así. Ojalá yo muriera ejecutado. Además eso le permitió a Antonio Machado –que era mejor poeta que él– escribir un espléndido poema.
Estas que pronunció sobre Lorca no fueron las mayores barbaridades o boutades de mal gusto que dijo Borges en las entrevistas, comparadas por ejemplo con otras, como que añoraba los tiempos donde se podía tener esclavos, o que lo peor que habían hecho los estadounidenses era dar educación a los negros, o que no le gustaba Brasil porque estaba lleno de negros, o que Hemingway se suicidó al darse cuenta de que no sabía escribir, o que el hecho de que los judíos sean perseguidos en todos los lugares y épocas es una razón objetiva contra ellos. ¿Por qué Borges podía decir barbaridades sobre cualquier cosa pero sobre Lorca no? Pues porque Lorca ya no es solo un poeta, sino que se ha convertido en Lorca+España y por tanto ya está blindado, es intocable: desde el momento en que lo elevaron a patrimonio nacional ya dispone de millones de borregos con la pandereta en la mano dispuestos a defenderle sin haberse leído ni una sola de sus páginas. Y esto no va referido solo a España sino a todas las Españas. Ya dijo en una ocasión Bioy Casares:
La celosa idolatría, que vela por que nadie objete nada contra algunas figuras (Shakespeare, Cervantes, San Martín), a lo largo del tiempo se fortifica incesantemente. Pope pudo objetar casi candorosamente a Shakespeare; Johnson, con pocas precauciones; hoy habría que ir contra viento y marea. Desde luego que más peligroso debe de ser atacar, dentro de España, a Cervantes, aunque no tanto como, en nuestra mansa Argentina, permitirse una duda sobre San Martín.


324


Lo que dijo Borges sobre Lorca lo catalogo de “barbaridad” porque, aparte de la mala baba y la envidia tiña, sus declaraciones son en esencia falsas, porque Lorca murió asesinado cuando seguía elevando las bardas de su calidad literaria: lo último que salió de su minerva fueron los Sonetos del amor oscuro y La casa de Bernarda Alba, dos obras maestras. Puedo entender que, si mueres de forma violenta a unas edades como la de Sócrates (70 años), la de Cicerón (64 años) o la de Séneca (61), haya quien sostenga que estos autores ya poco tenían que decir y que esa muerte se convirtió en una espléndida plataforma para asegurarles la posteridad. Pero con Lorca ocurre lo contrario, señor Borges: a Lorca no le vino bien morir a los 38 años, ni por razones vitales obvias ni tampoco literarias, porque su obra nunca dejó de crecer y anunciaba una muy superior, nunca sabremos de qué altura, quizá al nivel del CLUB de los gigantes, entre los que figura por cierto usted. Lo que sí admito es que la obra de Lorca, tal como quedó a su muerte y a pesar de que es excelente, no está a la altura de la fama que ha concertado, pero son dos debates distintos. ¿Le favoreció literariamente el fusilamiento a Lorca? No. ¿Ayudó esa muerte trágica a que su fama creciera por encima de los méritos que hasta entonces se había ganado? Sí. Recordemos que en las numerosas clasificaciones de los cien mejores autores o libros de la historia, que salen casi cada año en todo el mundo, Lorca es el único autor español que acompaña a Cervantes en las listas. Y Lorca es bueno, pero...

¿Lorca por delante de bestias literarias del tamaño de Quevedo o Lope de Vega? ¿Qué tipo de broma es esta?


323


Lo más ingenuo que han dicho y repetido los sabios antiguos es que las malas acciones son condenadas por el juez supremo de nuestra conciencia, de forma que a uno le es imposible vivir, después de cometer una injusticia, sin escuchar la voz acusatoria de su interior. Pero este pensamiento padece del inconveniente de que nuestra conciencia no es un fiscal ni tampoco un juez: es un abogado defensor. Y como abogado defensor siempre nos absuelve y nos reintegra hasta las costas del juicio. ¿Cuántas personas habéis conocido tan objetivas consigo mismas que se confiesen mediocres, envidiosas o mala gente? Pues eso.


martes, 13 de agosto de 2019

322


Triste, cobarde y miserable Europa. No había visto algo tan grave desde el apartheid de Sudáfrica. No sé qué espera el resto del mundo para empezar un boicot contra los países europeos.




Publicada por @javi_villabona (AQUÍ)


321


Jajaja, en la larga conversación de George Steiner con Antoine Spire, los dos de raíces judías, reunida en el libro La barbarie de la ignorancia y que se puede escuchar en francés en Youtube (AQUÍ), el diálogo entre los dos se tensa cuando abordan el caso del filósofo Heidegger, y Steiner hasta amenaza con dejar la entrevista:
GEORGE STEINER: Asisto al seminario que usted citó, sobre Platón, de Leo Strauss. El gran Leo Strauss entra en el aula y deja caer esta frase que llevo aún en el oído, décadas y décadas más tarde: "No habrá, señoras y señores, en este seminario, mención alguna de Heidegger, que es estrictamente incomparable". Yo jamás había oído ese nombre y no había comprendido. Al final del seminario le pregunté a un estudiante por ese nombre, y me lo escribió: Martin Heidegger. Me precipito a la biblioteca de la universidad, cojo El ser y el tiempo, no comprendo la mínima sílaba. Y la magia está en parte en no comprender nada pero en tener un aura, un poder (tomo la palabra de Benjamin, aura; Benjamin, además, fija su mirada en Heidegger desde el principio, hoy lo sabemos, en Nuevas cartas, volumen 2, a Scholem; quiere saberlo todo). Yo estaba absolutamente fascinado. Lentamente leo Carta sobre el humanismo, la famosa respuesta a Sartre. Y creo comprender por qué otro judío, llamado Lévinas, dice textualmente, como Strauss: "No sólo incomparable, sino del nivel de Platón y Kant". Intento comprender, intento comprender de qué se trata...
ANTOINE SPIRE: Perdón si lo interrumpo, todas esas referencias son ciertamente muy ricas y eruditas, pero no porque quince judíos se hayan equivocado debe equivocarse uno más corriendo hacia un hombre que en primer lugar hace ese famoso discurso del rectorado que todos conocemos.
En segundo lugar interviene activamente para denunciar (hoy disponemos de todos los elementos de aquella denuncia) a uno de sus colegas, judío, para mostrarse como un buen nazi -¡porque pertenecía al partido nazi!
Y en tercer lugar no se excusa nunca de haber pertenecido al partido nazi y, después de la guerra, incluso en la entrevista póstuma en el Spiegel, no dice una palabra para lamentar lo que había hecho y los que habían sido sus compromisos. Quince judíos se equivocan, viene otro y se equivoca...
GEORGE STEINER: No conozco su libro sobre Heidegger. Sin duda los ha escrito usted, y muy eruditos. Usted cita el mío: ¡plagio total! Soy yo, señor mío, quien plantea el problema del largo silencio después del 45. Mucho antes que Farías, mucho antes que Derrida, mucho antes que Lacoue-Labarthe, mucho antes que Lyotard. ¡De manera que no es a mí a quien debe usted venir a contar lo que yo he escrito! El problema se sitúa en un nivel muy distinto del de ese periodismo que usted me arroja a la cara...
ANTOINE SPIRE: No es periodismo...
GEORGE STEINER: ¡Un momento! Me toca a mí responder o interrumpimos este programa. Cuidado...
ANTOINE SPIRE: Adelante, se lo ruego...
GEORGE STEINER: Le contesto, con todo respeto: el problema son las alianzas inquietantes entre la más alta filosofía y el despotismo. Es decir, Platón que se presenta (tres veces) ante el tirano Dionisio de Siracusa. Es la fascinación que la tiranía y hasta lo inhumano ejercen sobre la alta abstracción.
Estaba como profesor en China y tenía colegas que habían quedado tullidos por las torturas de los Guardias Rojos. Habían filtrado una carta a Sartre diciendo: “Diga algo, usted, el Voltaire de nuestro tiempo, haga algo". Algunos habían estudiado en París, con Sartre. A su regreso, Sartre se presenta en un estadio para explicar que los cuentos sobre las torturas infligidas por los Guardias Rojos son propaganda de la CIA. Toda su vida Sartre ha dicho mentira sobre mentira acerca de las tiranías. ¡Y finalmente sobre Cuba, donde hay poetas y escritores en reclusión solitaria desde hace treinta años! No tengo explicación para este problema de esta... afectividad. Las afinidades electivas, título de Goethe: entre el más alto pensamiento y la abyección. Digo "abyección" como en mi libro sobre Heidegger. ¡Abyecto!
En el centenario del filósofo, su sucesor y discípulo, Hans Gadamer, oye estas cosas a lo largo del día, no puede más y me grita, desde el otro extremo del aula: "Ya basta, es muy sencillo. ¿Para qué tantas explicaciones torturadas, históricas? Martin Heidegger fue el más grande de los pensadores y el más pequeño de los hombres". Usted me dirá: "Eso no es una explicación". ¡Lo es! ¡Y no es mala! ¡Nada mala! Tiene a su favor mucho sentido común. Conocemos tantos grandes artistas totalmente abyectos en su vida personal... ¿O es que no debo leer Proust, que inflige torturas a los animales y se hace mostrar en un burdel las escenas lesbianas (para mí) más repugnantes, pagando, claro, de las que extrae páginas que me parecen indispensables no sólo para mi vida sino para nuestra cultura? Lo siento, no tengo explicaciones.


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Tremenda crack Simone Biles. En este vídeo se muestra congelado el primer salto triple-doble que ha logrado una gimnasta femenina en la historia:

lunes, 12 de agosto de 2019

319


Vauvenargues se quejó del dinero que se gastaba en lo superfluo mientras que la obra de Pascal se podía adquirir por un solo franco. Y mucho antes Diógenes de Sinope había denunciado que una estatua costaba tres mil dracmas mientras un cuartillo de harina solo dos monedas de cobre.


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Escribe George Steiner en La idea de Europa:
No hay nada que amenace a Europa más radicalmente —«en las raíces»— que la detergente marea de lo angloamericano, una marea que aumenta geométricamente, y los valores uniformes y la imagen del mundo que ese «esperanto» devorador trae consigo. El ordenador, la cultura del populismo y el mercado de masas hablan angloamericano desde los clubs nocturnos de Portugal hasta los emporios de comida rápida de Vladivostok. Europa, en verdad, perecerá si no lucha por sus lenguas, sus tradiciones locales y sus autonomías sociales. Si se olvida de que «Dios está en el detalle».
No estoy de acuerdo con usted, señor Steiner. Usted atufa a nacionalismo europeo. El angloamericano solo es un Imperio Romano más grande y con mejor tecnología. Está pensado para que triunfe McDonald, Shakespeare, Rihanna o Lebron James, sí, pero también podrían triunfar Fanon, Lao-Tsé, Confucio o Las Mil y una noches. Recuerde que también el imperio romano estaba diseñado para que triunfaran Augusto, Virgilio y los dioses olímpicos, pero al final triunfaron Pablo de Tarso, Jesucristo y la Biblia, que se adaptaron mejor a la estructura de aquel gran circuito.

Gracias al angloamericano puedo picotear cada semana en diez o quince diarios extranjeros, lo mismo de China que de Rusia que del mundo árabe.

Gracias al angloamericano me veo todos los partidos del Manchester City o de Los Angeles Lakers. 

Gracias al angloamericano me descargo películas de todos los idiomas y descubro cines de todos los lugares.

Gracias al angloamericano me masturbo mirando a presentadoras de cincuenta países diferentes. 

Gracias al angloamericano me basta pulsar “Google translate” para leer en una multitud de idiomas que al vascoespañol no le interesó enseñarme.

Gracias al angloamericano disfruto de este blog y de redes sociales que me permiten despreciar la bazofia editorial española.

Gracias al angloamericano rechazo invitaciones estatales y llevo a rajatabla la obligación que estableció Susan Sontag para los intelectuales, a los que instó a enfrentarse a la cultura basada en ideales de nación o de tribu.

Gracias al angloamericano tengo a mi disposición libros de todos los lugares del mundo como éste que escribió usted, La idea de Europa, que me lo he descargado y lo estoy leyendo gracias al angloamericano.

El angloamericano es un Aleph que reúne y concierta, que acerca y relaciona, que invita y aventura, mientras que el vascoespañol es una conspiración para limitarte, aprender antagonismo e ingresar en el rebaño. 

El angloamericano ha traído torrentes de libertad y rompan-filas. Ha multiplicado los horizontes. Ha impulsado también lo barrional, lo local o lo regional, ahora al alcance de todos. ¿Que a usted no le gusta, señor Steiner? ¡Pues haga como hizo Pablo de Tarso con el Imperio Romano, introdúzcase en él y cámbielo!


domingo, 11 de agosto de 2019

317


Con mis gatos Kobe y Broma no me sucede, pero a mi gata Lorca, que es completamente negra, estoy harto de encontrármela en las fotos de otros usuarios de Instagram, y hasta me pongo triste al comprobar, igual que el Principito cuando descubrió que había miles de flores iguales que la suya, cuán idénticos son los otros gatos a una gata tan especial para mí. No me importa que La Gioconda o la Novena Sinfonía puedan reproducirse miles de veces, pero eso de que una gata tan mía como Lorca pasee su rabo por las pantallas de todos y las casas de todos ni-me-gusta-ni-debería-ocurrir.




316


Edward Said: “A nadie le resulta fácil vivir tranquilo y sin temor con la tesis de que la realidad humana se hace y se deshace constantemente y de que algo parecido a una esencia estable está bajo una permanente amenaza. El patriotismo, el nacionalismo xenófobo extremo, y el absoluto y desagradable chauvinismo son las respuestas habituales a estos temores”.


315


Tras la muerte del jugador de baloncesto Chicho Sibilio, el secretario general de Podemos y gran aficionado a este deporte, Pablo Iglesias, tras destacar que Sibilio fue el primer negro que jugó en la selección española, ha añadido en su Twitter (AQUÍ):
De niño en los 80 me enamoré del baloncesto viendo jugar a los Martín, a Epi, a Villacampa y a Sibilio.
¿Cómo? ¿Cómo puede ser que en una época en la que jugaban Abdul-Jabbar, Magic Johnson, Larry Bird, Isiah Thomas o Michael Jordan, el secretario de Podemos se enamorara del baloncesto viendo jugar a semejantes medianías?

La respuesta es sencilla: porque Pablo Iglesias no podía ver a los monstruos de la NBA. En aquellos tiempos solo contábamos con TVE, que solo emitía baloncesto español. En Vizcaya también existía ETB, pero ETB es una televisión aún más bochornosa que TVE, más étnica todavía. Lo único que los medios nos dieron de la NBA fue la llegada del mejor jugador español de la época, Fernando Martín, que fue el primero que jugó allí y que en la única temporada en que le dejaron estar hizo el ridículo (o como queráis llamar a que jugara tan solo 146 minutos y consiguiera 22 puntos y 28 rebotes en total, a una media cómica de 0’8 puntos y 1’1 rebotes por partido).

Luego todo cambió. España entró en la UE. En 1988 surgió el programa Cerca de las estrellas, del fantástico Ramón Trecet, que empezó a dar partidos de la NBA en TVE2, aunque en diferido y en la madrugada de los sábados. Luego aparecieron las televisiones privadas, luego Internet…

Ahora vivimos en unos tiempos en que las televisiones y medios españoles (lo mismo vascos o catalanes) siguen dando programación nosotrista, porque la comunicación se sigue utilizando como herramienta para asegurar la identidad nacional. Pero uno puede salvarse buscando en Internet medios internacionales o de otros países. En los ochenta no contabas con esa posibilidad, salvo que dispusieras de pasta y antena parabólica. En los ochenta, si te gustaban los deportes, tenías que tragarte a toda la bola de mediocres de tu país, que por entonces no daba Nadales ni Induraines (el único crack que vi fue Severiano Ballesteros). No tenías opción de “salvarte” de la superstición patriota.

A algunos les da pena que aquella época se haya perdido. ¿Pena? ¿Pena que solo te den la posibilidad de ver a Epi, Corbalán o Fernando Martín en lugar o además de a Larry Bird, Magic Johnson o Michael Jordan?

¡Por favor!




Publicada en sus stories por @lea.genestal (AQUÍ)


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Delito de vida, la autobiografía sui géneris de Alda Merini (sui géneris porque es una mezcla de prosa, poesía y entrevistas), es tal barbaridad que entra directa a mi top de mejores memorias de siempre:

1. Antes que anochezca, de Reinaldo Arenas
2. Ecce homo, de Friedrich Nietzsche
3. Homenaje a Cataluña, de George Orwell
4. ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?, de Jeanette Winterson
5. El mundo de ayer, de Stefan Zweig
6. El juego de ojos, de Elias Canetti
7. El hombre en busca de sentido, de Viktor E. Frankl
8. Delito de vida, de Alda Merini
9. Señora de rojo sobre fondo gris, de Miguel Delibes
10. Un hombre acabado, de Giovanni Papini
11. Memorias de España, 1937, de Elena Garro
12. Las palabras, de Jean-Paul Sartre
13. Las confesiones, de Jean-Jacques Rousseau
14. Los cuadernos de Luis Vives, de Francisco Umbral
15. El pez en el agua, de Mario Vargas Llosa
16. Confieso que he vivido, de Pablo Neruda
17. Garganta profunda, de Linda Lovelace
18. Historia personal del boom, de José Donoso
19. Vida, de Torres Villarroel
20. Autobiografía, de Isaac Asimov


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Os recomiendo esta entrada (AQUÍ) que ha publicado Ilkhi Carranza en su blog con un título, “Ortega y Gasset y sus insensateces sobre el euskera”, que ya lo dice todo sobre la sensibilidad del filósofo madrileño por esta lengua.


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¿Qué es más valioso para una ciudad, construir un teatro de la ópera o un campo de fútbol?, pregunta Steven Lukes, e Isaiah Berlin le responde:
Yo diría que un teatro de la ópera es intrínsecamente más valioso que un campo deportivo. ¿Por qué? Porque el arte es un fin en sí mismo y debe contemplarse como tal, no como un medio para un fin diferente. Eso es lo que significa ad maiorem Dei gloriam. El objetivo del arte no es únicamente el placer; el objetivo del arte es el propio arte, y el de la creación, crear, tal como el propósito del amor es amar. Y el propósito del fútbol tal vez sea el propio fútbol para quienes se dedican a él, pero principalmente se trata de complacer a los espectadores, de fomentar la competencia entre los jugadores y levantar las pasiones.