viernes, 26 de agosto de 2016


Poemas y bolígrafos


Poetas hay con bolígrafo de escribir poemas y poetas con bolígrafo de escribir bolígrafos. ¡Cuántas veces el pobre poeta pensó que le venía inminente el poema y, cuando empezó a dar a luz, ¡ay! solo le vino un bolígrafo! Los estudiosos del caso no se ponen de acuerdo: algunos han relacionado esta división atendiendo a los niveles de hemoglobina, el tamaño del lóbulo de la oreja izquierda o el consumo de cerveza, pero la opinión que ha adquirido mayor predicamento ha sido la de la señora Realidad, principal discípula del maestro Perogrullo, que relaciona las dos banderías con la edad: “A los 20 años el poeta escribe poemas; a los 35 empieza a alternar poemas con bolígrafos, y a partir de los 50 ya solo escribe bolígrafos”.

SOBRE EL COMPROMISO (XXVI): Federico García Lorca


Ningún hombre verdadero cree ya en esta zarandaja del arte puro, arte por el arte mismo. En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas.


FEDERICO GARCÍA LORCA, declaraciones a El Sol, 10 de julio de 1936, recogido por Ian Gibson en Lorca-Dalí. El amor que no pudo ser, Plaza & Janés, Barcelona, 1999, pág. 268

jueves, 25 de agosto de 2016

ARCADIA LITERARIA (249): Lobo Antunes sobre Unamuno


Hace un par de años, en la Feria del Libro de Madrid, se me acercó un hombre para que le firmase un libro. Cuando le pregunté su nombre me dijo: “Miguel de Unamuno”. Quedé asombrado, claro. Era su nieto. Unamuno es el mejor ejemplo de dimensión ética de la literatura. No sólo en sus libros, también en su vida. Su discurso en Salamanca ante Millán Astray es todo ejemplo. De vez en cuando, Dios hace hombres a su medida.


ANTÓNIO LOBO ANTUNES: "En literatura me gusta sentir la sangre", entrevista de Martín López-Vega, El Cultural de El Mundo, 7 de noviembre de 2001. Toda la entrevista AQUÍ

SOBRE EL COMPROMISO (XXV): Julio Cortázar (II)


Yo tengo una gran latitud de enfoque en el plano de trabajo de los escritores. Yo creo que puede haber escritores puros, que no introduzcan ningún mensaje político en lo que hacen. Creo que eso es posible, y que su obra puede ser revolucionaria si es una obra creadora, que renueva, una obra bella. Lo único que exijo en esos casos es que la persona que hace literatura pura, muestre con su conducta personal que no es un escapista. Que si él no pone política en lo que hace, es solamente porque —por ejemplo— su vocación es escribir un soneto en donde la política no entre. Pero él tiene que demostrar con su conducta, con su responsabilidad personal, que tiene derecho a escribir esos sonetos. Mira, yo me divierto mucho en escribir literatura pura... El año que viene sacaré un libro, que estoy terminando, donde hay uno o dos cuentos con contenido político, los demás son cuentos fantásticos. Y creo que tengo derecho a escribirlos, porque mis lectores saben quién soy. Entonces, ¿por qué me voy a sentir obligado a poner la política en cada cosa que escriba? Mi literatura, entonces, sería muy mala, soy muy consciente de esto. No todo hombre ha nacido para la acción, no todo hombre tiene a veces, ¿cómo decirte?, las aptitudes físicas para jugarse en un plano de acción. No todo hombre ha nacido para ser soldado de una revolución. Puede ser un hombre de una vida interior, de una timidez de carácter, que lo lleva a escribir exclusivamente una obra que canta a la revolución. Pero yo no creo que se le pueda exigir una militancia práctica a todo el mundo.


JULIO CORTÁZAR: "Debemos luchar contra el chovinismo", entrevista de Viviana Marcela Iriart publicada en la revista Semana en 1979 y recogida en Letralia Nº 238, 23 de agosto de 2010. Toda la entrevista AQUÍ

miércoles, 24 de agosto de 2016


TROYA LITERARIA (1039): Gordimer sobre "Desgracia", de Coetzee


Coetzee ha escrito algunos libros excelentes, sobre todo los primeros, pero no me gustó nada Desgracia. Creo que es un libro muy reaccionario. Y lamento que no sólo se haya marchado de Sudáfrica sino que haya adquirido la nacionalidad australiana. Es muy triste cuando aquí ha habido tantos escritores que no han tenido más remedio que marcharse.


NADINE GORDIMER: “Mi escritura nunca fue un grito contra el racismo. Eso lo hice con mis acciones”, entrevista de Juan Sardá publicada en Semanario Universidad el 16 de julio de 2014. Toda la entrevista AQUÍ

lunes, 22 de agosto de 2016

ANECDOTARIO DE ESCRITORES (1024): Lobo Antunes da 180 en un test de inteligencia


Cuando me hicieron un test de inteligencia en la facultad, logré el máximo: 180. Lo mismo que Einstein. Yo pensaba que era una broma, porque era tan fácil… Para mí resultaban evidentes las respuestas… Me admiraba, me espantaba, me sorprendía que para los otros chicos no fueran evidentes. Eso me sucede aún. No entiendo por qué la gente no ve las cosas, a mí me parecen muy fáciles.


ANTÓNIO LOBO ANTUNES, recogido por María Luisa Blanco en Conversaciones con António Lobo Antunes, Siruela, Madrid, 2001, pág. 158

ARCADIA LITERARIA (248): Le Clézio sobre Arguedas


La obra de Arguedas me atrajo muchísimo. Descubrir su obra fue un choque enorme, porque existía el concepto de la cultura costumbrista en México, que viene de España, pero Arguedas lo transformó totalmente porque expresó una comunión con su propia historia, la historia peruana, de tal manera que los lectores ajenos podían participar en su búsqueda, en su entusiasmo. Así, Arguedas fue el vínculo que me ató a la cultura peruana. Fue uno de los pocos autores, quizás con la excepción de Faulkner, que consideró la naturaleza no como un lujo, sino como parte esencial de la vida. El hombre es parte de la naturaleza y no lo contrario. En su obra, la sierra y los ríos profundos son actores de sus historias, elementos muy importantes, por eso me cayeron muy bien sus obras. El ser humano tiene que tratar de hacer eco del mundo entero, donde todos sus elementos sean capitales. Arguedas revaloró la naturaleza del mundo indígena.


JEAN-MARIE GUSTAVE LE CLÉZIO: “La obra de José María Arguedas fue la que me ató a la cultura peruana”, El Correo de Perú, 15 de julio de 2016. Toda la noticia AQUÍ

sábado, 20 de agosto de 2016

TROYA LITERARIA (1038): Arenas sobre Nicolás Guillén (II)


No te embulles ni te guilles, Guillén, ni mucho menos te engalles, porque no tienes agallas. ¡Calla! O como payador de talla entónale una loa a la papaya de Maya Plisezcaya hasta que te salgan callos. Respeta a tu ayo o te parte un rayo, porque el caballo sólo quiere grillos y si te las das de gallo te engrilla, te engulle o te corta el cuello mientras tú aplaudes tu “autodegüello”.


REINALDO ARENAS, El color del verano, Ediciones Universal, Miami, 1991

miércoles, 17 de agosto de 2016

ANECDOTARIO DE ESCRITORES (1023): María Zambrano se ofende al ser comparada con Lola Flores


17 DE MAYO DE 1995. Boleros y distancia. Hace algunos años, cuando ambos vivíamos en Ginebra, se le ocurrió a un periodista de aquel entonces comparar a María Zambrano con Lola Flores. La pensadora se sintió gravemente ofendida.

Para mi personal asombro, indicó que como referencia femenina sólo admitía a Marilyn Monroe. En lo filosófico hubiera querido ser, dijo, Simone Weil (de la que tantas insalvables distancias la separaban).

Lola Flores, por su parte, nunca puso como referencia posible a María Zambrano, a la que, sin duda, desconocía. Leí una vez que hubiera querido ser Irene Papas y, en otra ocasión, Ana Magnani.

Qué reveladoras medidas, en ambos casos, de la irremediable lejanía de lo nunca posible.


JOSÉ ÁNGEL VALENTE, Diario anónimo (1959-2000), Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores, Barcelona, 2011, págs. 340 y 341

La extraña relación entre la pandereta y el banano


Desde que Antonio Machado escribiera el verso célebre La España de charanga y pandereta, o quizá antes, los españoles, cada vez que necesitan desahogarse contra su propio país, suelen decir ¡éste es un país de pandereta! Pero sucede que la pandereta tiene la piel muy fina y no lo lleva bien. Sufre. No entiende el motivo de tanto desprecio, ella que es apolítica y solo trata de alegrar a la gente. En vano sus amigas la castañuela y la guitarra tratan de animarla:

–No te agobies. La gente no te insulta a ti. Es como cuando alguien llama a otro hijoputa, en realidad no se refieren a su madre.
–Ya. ¿Y entonces por qué no dicen país de lechuga o país de triciclo?

Afortunadamente, a la pandereta se le alegra el semblante cada vez que aparece el banano. El banano también tiene una historia desafortunada. Desde que la empresa de bananos United Fruit se implantó en Iberoamérica y se hizo tan poderosa que hasta lograba poner o quitar gobiernos, los iberoamericanos, cada vez que sienten la necesidad de desahogarse contra su propio país, dicen ¡éste es un país bananero! Y aquí sucede lo mismo: al banano no le parece bien. Se enoja. Y como es de natural sensible, agarra unas lloraderas tales que ni sus amigas la naranja y la frambuesa son capaces de consolarle:

–No llores. No lo hacen con mala intención. Ellos no saben que los bananos tienen sentimientos.
–¡Cómo no van a saber!

Y así, poco a poco, mientras se cuentan sus desgracias mutuamente, ha ido naciendo la amistad entre la pandereta y el banano. Se pasan tantas horas hablando que se han hecho inseparables. Hasta hay quienes dicen que entre ellos hay algo más que amistad, cosa que ellos niegan, aunque la manera que tiene de negarlo la pandereta, con esa sonrisa picarona, no hace más que alentar los rumores.

lunes, 15 de agosto de 2016

ARCADIA LITERARIA (247): Comte-Sponville sobre Corneille


Grandeza sin tacha de Corneille. Es lo que molesta hoy. Nuestros contemporáneos prefieren a Racine o a Moliére, cuyo genio, igualmente excepcional, hace sitio, aunque sea para denunciarlas, a la perfidia o a la mezquindad. Eso permite, al menos, que cada uno se reconozca un poco. Pero ¿cómo reconocerse en El Cid, una obra maestra absoluta, apasionada y apasionante? Ahí no hay nada despreciable a lo que podamos agarrarnos. Hay que admirar, y seguir admirando. Nuestros estetas se las dan de remilgados. Es que sólo saben amar lo que se les parece.


ANDRÉ COMTE-SPONVILLE, Sobre el cuerpo, Paidós, 2010, Madrid, traducción de Jordi Terré, pág. 111

domingo, 7 de agosto de 2016

Veinte tuits


• • • • • Soy un caos muy disciplinado.

• • • • • La muerte nunca estará a la altura de la vida y la vida nunca estará a la altura del amor.

• • • • • No te equivoques, me dijo: te he abierto mi corazón, no te lo he dado.

• • • • • Para ibuprofeno la risa.

• • • • • El ser humano es el peor meteorito que ha impactado contra el planeta Tierra.

• • • • • A mí también me costó darme cuenta de que los muros que veía crecer a mi lado los estaba levantando yo.

• • • • • Le llaman madurez al tiempo que transcurre desde que terminas de vivir hasta que te llega la muerte.

• • • • • La noche la dedico a dormir, que para soñar ya tengo el día.

• • • • • Por cada día de sociedad necesito cien de soledad.

• • • • • Me gustaría un amor capicúa, con un final tan bello como su principio.

• • • • • No entiendo los naufragios de quienes no se subieron al barco.

• • • • • Escuchar es de valientes.

• • • • • Si todos fuimos niños geniales y adolescentes con talento, ¿por qué de adultos ya somos como todo el mundo?

• • • • • En la escuela no me dieron instrucción, me dieron instrucciones.

• • • • • Para cuando terminé las primeras diez líneas el silencio ya había escrito tres folios.

• • • • • Un beso bien dado, por más que lo limpies, no se te quita nunca.

• • • • • Cada definición que aceptas es un eslabón añadido a tu cadena de preso.

• • • • • Que alguien escriba demasiado bien me parece la primera sospecha de su falta de salud.

• • • • • Nunca tuve el cerebro tan lleno como para que no me entrara una nueva duda.

• • • • • La diferencia entre decir una cosa y ponerla por escrito es la misma que existe entre tirar una piedra y lanzar un boomerang.


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TROYA LITERARIA (1037): Umbral sobre Cardenal


Ernesto Cardenal posa de Ché apócrifo y bajito para la foto. Demasiado para un hombre que habla de la vocación trapense por la soledad y el silencio. Esperamos que el Comandante Cero sea una proa militar más efectiva contra la dormilona dictadura de Somoza.

—En Santiago han habido muchas personas a escucharme.

Han habido, mis queridos académicos. Un impersonal en plural. Un defecto del castellano catalán y de otras gentes, algo imperdonable en un poeta forjado en la lengua arcaica de España. ¿Los versos de Cardenal? No son buenos. Ni siquiera son los malos versos políticos de los grandes poetas que han hecho política: Neruda, León Felipe, Nicolás Guillén, cualquiera.


FRANCISCO UMBRAL, Ernesto Cardenal, El País, 1 de diciembre de 1978 (AQUÍ)


ARCADIA LITERARIA (246): Canetti sobre Plutarco


Un mérito de las Vidas de Plutarco es que se pueden abarcar fácilmente. Tienen la extensión suficiente como para contener todos los detalles de una vida y como para que uno no se pierda en ellas. Son más completas que nuestras biografías modernas, que son mucho más largas que las Vidas, porque éstas, en los sitios adecuados, contienen incluso sueños. Los errores más notables de estos hombres adquieren mayor claridad en sus sueños; estos son inconfundibles y los resumen. Nuestra moderna interpretación de los sueños no hace más que convertir a los hombres en seres normales y corrientes. Destiñe la imagen de su tensión interior, en vez de iluminarla. En Plutarco me cautivan incluso los romanos, a los que siempre he detestado. En modo alguno puede decirse que este autor se sitúe de un modo acrítico frente a sus criaturas. Pero en su espíritu caben muchos tipos de hombres. Es generoso como en realidad sólo puede serlo un dramaturgo, que está trabajando siempre con muchos personajes y sobre todo con la diversidad que existe entre ellos. De ahí también que su efecto haya sido doble. Algunos han buscado en él modelos como en un libro de oráculos, y han orientado su vida según ellos. Otros han asimilado la cincuentena aproximada de personajes de este autor y, de este modo, han llegado a ser dramaturgos o lo han seguido siendo. Plutarco, cosa de la que yo antes no era consciente, no tiene nada de remilgado. En él ocurren cosas terribles, como en su sucesor Shakespeare. Pero lo terrible de estos autores tiene siempre algo de doloroso. Un hombre que ama a los hombres con una seguridad tan grande como él puede verlo todo y puede también anotarlo todo.


ELIAS CANETTI, La provincia del hombre, Carnet de notas 1942-1972, Taurus, 1982, traducción de Eustaquio Barjau, 330 págs.

sábado, 6 de agosto de 2016

Una reflexión de Paul Valéry


Está claro que aumentar, profundizar un pensamiento más allá de cierto punto, se opone a la vida. Si le quitamos a ésta su carácter imprevisto, se falsea. Transformar todo en problema o en ley es querer oponerse a ciertos efectos que necesitan sorpresa, captura, aparición, espontaneidad. Ciertas cosas necesitan el silencio del pensamiento — Al igual que el pensamiento necesita el silencio de ciertas cosas — ¿Qué hacer entre estas 2 necesidades?


PAUL VALÉRY, Cuadernos (1894-1945), Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores, Barcelona, 2007, traducción de Maryse Privat, Fátima Sainz y Andrés Sánchez Robayna, pág. 404