lunes, 27 de septiembre de 2021

1704

Se teme a los locos porque la locura es energía amoral e incontrolada, susceptible de transgredir los tabúes del rebaño. Cuando la familia, la iglesia, la escuela y la patria consiguen controlar esa energía y dirigirla hacia la sumisión y la obediencia, nace el cuerdo: ex loco ahora muy satisfecho con sus límites.