viernes, 17 de septiembre de 2021

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Para vida la mía. No he pegado golpe desde que salí de Lauros. Mis profesores, mis curas, mis monjas, mi familia… alucinarían si supieran que no hice caso a ninguna de sus llamadas a disciplinarme y encima tuve la razón. Desde hace dos semanas he descubierto los audiolibros y se me hacen cortos los ocho kilómetros que camino desde Maracaná al trabajo, por lo que sigo caminando hasta Usera o Islazul. Qué milagro es la lectura, de qué forma estoy salvando mi vida gracias a ella, pues gracias a la lectura estoy cada vez más dentro, mi interés nunca menguante por leerlo todo es la prueba de mi amor por esta existencia, un amor que no se comprende pero yo sí lo comprendo: yo no podía limitarme a los seres humanos de mi lugar y mi época, yo necesitaba amar más