miércoles, 15 de septiembre de 2021

1665

Mi nuevo ídolo es Lucio Vitelio, padre del que llegaría a ser emperador de Roma, si es cierto lo que se cuenta de él en Vidas de los césares, aunque ya hay que ser crédulo para dar por cierta una sola palabra de Suetonio el fantástico:
Era un hombre desinteresado, activo, pero completamente deshonrado por su pasión hacia una liberta, cuya saliva bebía mezclada con miel, como remedio contra una enfermedad de la garganta; y no hacia esto en secreto o rara vez, sino cotidianamente y delante de todos.