sábado, 8 de mayo de 2021

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Lo único bueno de haber perdido tanta memoria a causa del coronavirus es que ya no compro libros, lo que no me hacía ninguna falta porque tengo más de 12.000, pero la verdadera razón de que no los compre radica en que antes me sabía de memoria mi biblioteca, de tanto vanidosear de mí mismo al mirarla, y ahora desconozco al menos un 30% o 40% de ellos, por lo que vivo en sorpresa continua, todo se me hace novedad. Esta semana, por ejemplo, he descubierto que tengo las Vidas de Vasari en un libro antiguo de la Editorial Éxito, y los Principia matematica de Newton en la editorial Altaya, y también tengo la Antología de maravillas y curiosidades de Noel Clarasó, obra que pretendía de forma estúpida, pues ya la tenía, y también he descubierto que tengo muchos libros de Robert D. Klapan que desconocía y ¡ojo! ¡ojo!, un montón de biografías de mujeres de la editorial G.P., como la de Sissi, Eva Lavallière, Bernardita de Lourdes, Sor Patrocinio, La Fornarina, Sarah Bernhardt, la Bella Otero, Madame Recamier, Mariana Pineda, Madame de Maintenon o Maria Walewska. Lo que me voy a ahorrar en libros hasta que no vuelva a tener mi biblioteca metida en la cabeza con la misma seguridad de antes.