martes, 22 de octubre de 2019

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Cómo matar al cocinero, ese tipo que condimenta el texto para que sea digerible, el que se interpone entre el escritor confesional y el folio, el que maquilla los pasajes más crudos, el encargado del photoshop, al punto de que se podría dividir a los memorialistas en dos grandes grupos: los que abusan mucho del photoshop (Hemingway, Neruda, Beauvoir, Miller, Nietzsche, Bukowski, Sabato, Nin, Bioy, Plath, Piglia, Bernhard), y los que abusan menos (Kafka, Rousseau, Gide, Kerouac, Garro, Woolf, Tolstoi, Montaigne, Merini, Pessoa, Arenas, Pizarnik).