martes, 25 de junio de 2019

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Escribe Azorín en La patria moral:
Si un español del siglo XVI resucitara no comprendería al pronto nuestro concepto de la Patria. La Patria es una creación de la cultura. La Patria la han formado en España—después de la guerra de la Independencia— los ferrocarriles, los libros y los periódicos. La había preparado antes el hervor crítico formado en el siglo XVIII en torno a Feijóo. No comprendería al pronto un español del siglo XVI nuestro concepto de Patria. Todo está hoy centralizado y todo tiene una trabazón que en los siglos pasados no tenía. Una atmósfera sutilísima, espiritual, nos envuelve a todos en la Nación. En el siglo XVI la Patria verdadera era el ambiente religioso. La religión era la verdadera Patria. Acaso hoy dentro de una nación nos sentimos, de extremo a extremo, más desamparados y forasteros que en el siglo XVI. La unidad espiritual ha sido rota. Acaso hoy con todo nuestro centralismo, con toda nuestra cultura —nexo de la Patria— nos sentimos menos ligados unos a otros que en los siglos pretéritos. Los intereses de clases se sobreponen a los anhelos generales. La religión, única e intangible, unía antiguamente todos los corazones.