jueves, 23 de mayo de 2019

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Genio / Crack. Mientras que el escritor necesita el cerebro para desplegarse, la mayor parte de las decisiones que toma el futbolista son instintivas, precerebrales: si un futbolista se pusiera a pensar, jugaría peor. Esa es la diferencia entre un genio, William Shakespeare; y un crack, Leo Messi.