martes, 7 de julio de 2020

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Al final, los guardas de seguridad del metro que ayer, sin ninguna violencia, habían detenido delante de mis ojos a un tipo que había saltado por encima de las máquinas validadoras, le dejaron marchar sin multa, nada más que con un mero apercibimiento, tras mostrarles el tipo su pase de metro y hacer uso de él con éxito. La razón que dio el joven para no utilizarlo en primera instancia fue estupefaciente: “Es que prefiero saltar, porque me aburre sacar la cartera y buscar el pase”.