domingo, 23 de febrero de 2020

334


Mis gayumbos y mis pantalones. No se te ocurra dejarlos tirados en cualquier parte de Maracaná porque al de un minuto Broma, el gato blanco que vive conmigo, los descubre y de inmediato monta su tienda de campaña allí. Lo curioso es que no hace caso de mis camisetas o jerseys abandonados, parece que solo le atraen las piezas con olor (amplio olor) a mis huevos. ¡Y no veas cómo defiende su posesión contra los otros gatos o contra mí, que las paso canutas para recuperar mis pantalones, siempre con olor gatuno a consecuencia de sus estancias!