lunes, 15 de julio de 2019

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En la página de Instagram La Otra Poesía (AQUÍ), en una de sus stories, se pregunta a los lectores por su opinión sobre unas declaraciones de Donna Pace en las que dice que, para ser creativo, “hay que situarse fuera de la caja”. Enseguida me he acordado de mi cartel favorito del 15M y, además del cartel, he enviado esta respuesta:
Jajaja, mira qué coincidencia, este es mi cartel favorito del 15M de 2011, que se convirtió enseguida en mi ars poeticae. Este cartel me encanta porque, aunque aparentemente iconoclasta, no lo es tanto: si observas bien, el tres en raya se ha logrado con dos círculos DENTRO DE LA CAJA. Opino que la creación literaria es así: por más que pienses fuera de la caja, trabajas con una herramienta colectiva, en nuestro caso el idioma español, que por más que lo zarandees (Góngora, Vallejo, Girondo), está dentro de la caja; y trabajas con una tradición poética en los retrovisores, desde Gonzalo de Berceo a Alejandra Pizarnik, que te condiciona e influye en lo que escribes. Por esa razón se quejaba Esenin de la vanidad que invadía a los jóvenes poetas “por el mero hecho de escribir un poema bueno en un idioma culto”, porque escribir un poema decente en un idioma con mucha tradición poética, según aquel poeta ruso, era muy fácil: el poema no lo escribes tú sino que te lo escriben los cientos de influencias inconscientes que atesoras. Hay que pensar fuera de la caja, sí, pero sabiendo además que toda escritura es palimpsesto y que el propio ir-contra-la-caja cuenta, desde las vanguardias o antes, con una tradición de más de un siglo, por lo que también se ha convertido en otra caja.