lunes, 20 de mayo de 2019

Nací como hormiga el día en que comencé a luchar contra el hormiguero


A mí también me gustaría merecerme una inscripción en la tumba como la que pedía Kierkegaard, "Fue el Individuo", porque eso supondrá que cambié todas las cerraduras y creé mis propias puertas. Acechado por la historia, la rechacé; presa del territorio, me libré de él; a mi sangre la unté con otros colores y puse ruedas a mis raíces. Yo fui la despatria y la desescuela y la descultura y fui el pirómano de mi árbol genealógico. Nunca quise a mi madre. Nunca quise a los míos. Yo fui todos mis ancestros.