martes, 21 de mayo de 2019

132


Una hondureña acude a denunciar una agresión a la comisaría del pueblo valenciano de Xirivella (AQUÍ) y la policía, cuando le pide la documentación y descubre que carece de papeles, ignora la agresión y le incoa un procedimiento para expulsarla de España. Cuando se dan este tipo de actuaciones tan horribles, fundamentadas en la horrorosa legalidad del estado, suelo pensar en la acción que realizó la artista Núria Güell (AQUÍ) hace cinco años, cuando acudió a las oficinas de extranjería para renunciar a la nacionalidad española y descubrió que… ¡no se podía! ¡No te puedes separar de este país racista y nauseabundo! ¡No puedes abandonar esta sociedad de mierda, integrada por desechos bípedos que no paran de gritar ante lo accesorio y callan ante lo esencial, aquello que nos cuestiona como humanos!