martes, 4 de diciembre de 2018

Sin España


Sin España vuelan las moscas y los gorriones, florecen alegres los manzanos y se extiende por el prado el canto de los grillos. Sin España la nieve sonríe a los muchachos, el viento sopla los olmos, el tigre se despereza y estiran sus cuellos las jirafas.

Sin España el musgo, la fotosíntesis, las caracolas en la playa. Los barcos surcan, los peces nadan, las olas se estrellan contra los arrecifes sin España.

La pelusa de los melocotones se logra sin España, el color encendido de las fresas se obtiene sin España, el Annapurna se alzó sin España y el Gran Cañón del Colorado sin

España,
estado racista que al negro marca y lo persigue, que detiene al mestizo y lo aprisiona, que dispara al magrebí y al mantero acosa, que abandona a las mujeres y al catalán golpea mientras los banqueros de grandes culos sonríen escondidos en la niebla.

Sin España se escribió Macbeth y Cumbres borrascosas, sin España Cleopatra se presentó a César en una alfombra enrollada, sin España Buda y Cristo pronunciaron sus discursos de la Montaña y Terencio escribió Homo sum, humani nihil a me alienum puto. Sin España Zheng He hizo siete expediciones navales por el Océano Índico.

Sin España Cai Lun inventó el papel, Bi Sheng la imprenta, Madame Curie descubrió el radio y Eratóstenes midió la circunferencia de la Tierra. El cometa Halley regresa cada 75 años sin España.

Con España
la colmena pica a la abeja, el nido retiene a la golondrina y el ciervo niega su parte de cierva para no ser aislado por la manada,
con España
nace lo nuestro y lo de ellos, lo bueno y lo malo, lo propio y lo ajeno, el idioma que debe estar arriba y el idioma que debe estar debajo, la historia que niega las historias y la literatura que niega las literaturas,
con España nace el aquí, nace el contra, nace el sobre, nacen los otros, con España noventa y nueve de cada cien semejantes reciben el nombre de “extranjeros”.

Sin España las estaciones y Rimbaud, las fases lunares y el Laocoonte, sin España la Ilustración y Nadia Comaneci. Se lame mejor un clítoris sin España, se chupa mejor una polla sin España, los cuerpos se frotan mejor contra otros cuerpos sin España.

Te amo, te dije una vez
sin España.
Te amo y cuántos caballos caben en mis pulmones
cada vez que pienso en nuestro amor
sin España.
Te amo y qué bello será el futuro
sin España.