jueves, 11 de octubre de 2018

1975


Tras los atentados del World Trade Center, la popularidad de Bush Jr. subió al 90% y se inició una cacería contra los intelectuales estadounidenses, numerosos, que estaban en contra de la intervención en Afganistán. He aquí una prueba más de que las grandes masas de población tienden al rebaño y de que ante públicos irracionales los cráneos previlegiados no sirven para nada.