viernes, 10 de agosto de 2018

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Escribe Baroja en Momentum catastrophicum:
Y si las gentes mezquinas que necesitan que España se disgregue están en mayoría, que se disgregue, que se separen las regiones unas de otras y se vaya cada cual por su lado, pero hagamos la despedida general más bien con una sonrisa que con una amenaza. Al fin y al cabo, por esto no se ha de hundir el mundo, ni la tierra de España ha de desaparecer en los mares.
Muy de acuerdo aquí con Baroja: yo tampoco quiero la secesión de ninguna parte de España, pero si existe una zona que lo solicita con tanta insistencia como Catalunya, el referendum es obligatorio, porque por encima de España y de su constitución está la democracia. Ahora, eso que añade don Pío de que, en caso de independencia, catalanes y españoles se despidan con una sonrisa, estoy seguro de que ni él mismo se lo creía mientras lo estaba escribiendo, salvo que se refiriera a una sonrisa sardónica.