sábado, 7 de julio de 2018

1256


Hasta qué punto la patriotería es una fuerza irracional negativa se demuestra en que en este Mundial, una vez eliminada España, la prensa patria se está volviendo a favor de Bélgica, cuyo seleccionado está dirigido por el ilerdense Roberto Martínez. Pero sucede que Bélgica es, a su vez, el país que acogió a Puigdemont, el demonio de la antiEspaña, detalle que a los diarios deportivos les conviene soslayar en este caso. Tenemos, por tanto, a los diarios patriotas de información general arremetiendo contra Bélgica por dar aire al separatismo, y a la vez tenemos a los diarios patriotas de información deportiva apoyando a la selección de Bélgica porque la conduce un español. De este tipo de contradicciones los patriotismos están llenos y se puede decir que hasta consisten en ellas: recuerdo cuánto me sorprendía de pequeño que en mi libro de historia, en la página izquierda, se me contara con tintes dramáticos el arrasamiento de Numancia y el asesinato-traición a Viriato, víctimas de unas gentes tan malas-malísimas como los romanos, pero cómo, en la página derecha, solo unas líneas después, se celebraba que Séneca, Marcial, Quintiliano, Lucano, Adriano, Trajano o Teodosio fueran españoles (aquellos de españoles no tenían nada, como tampoco lo eran Viriato ni los numantinos, pero cada vez que un patriota se pone a escribir historia, te pinta de rojigualdo hasta las hachas de sílex). O sea que, sin tiempo para odiar a los romanos por sus fechorías, jajajaja, ¡los romanos ya éramos nosotros, y por tanto éramos los buenos, como siempre hemos sido nosotros! Unas páginas después, sucede que llegan otros malhechores, los bárbaros, que acaban con nuestra civilización hispanorromana, pero aquí sucede otro tanto: resulta que uno de esos rufianes, Recaredo, se convierte al cristianismo, ¡y automáticamente los bárbaros pasan a ser buenos y ahora ya no se llaman bárbaros, sino visigodos! ¡Ya semos visigodos y por tanto gentes excelentes! ¡Qué divertida es la historia y el deporte cuando están contadas por patriotas que pueden prescindir de la verdad y la decencia!