sábado, 30 de junio de 2018

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Pío Baroja se murió negando las vanguardias. Escribe en sus memorias:
Una exposición de cuadros cubistas o expresionistas no hace efecto ninguno; todo es mentira. El pintor sabe que lo que expone es una farsa; el público comprende que aquello no es nada auténtico ni pensado ni sentido, pero se acepta la mixtificación y se sonríe como diciendo: "Estamos en el secreto".