sábado, 30 de junio de 2018

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Al final, los guardas de seguridad del metro que esta noche, sin ninguna violencia, habían detenido delante de mis ojos a un tipo que había saltado por encima de las máquinas validadoras, le han dejado marchar sin multa, nada más que con un mero apercibimiento, tras mostrarles el tipo su pase de metro y hacer uso de él con éxito. La razón que ha dado para no utilizarlo en primera instancia ha sido estupefaciente: ha dicho que “prefiero saltar, porque me aburre sacar la cartera y buscar el pase”. Los dos guardias se han quedado planchados.