sábado, 30 de junio de 2018

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De las mejores cosas que me han sucedido en los tres últimos años es que he renunciado a una post-Iratxe, esa estupidez que me convertía en un ser débil y a-merced-de. Porque además una post-Iratxe es imposible (siempre será inferior a Iratxe, porque mi trabajo de sublimación de la muerta nunca se detiene) y además no la necesito: hace tiempo que tengo masticada e interiorizada a Iratxe, yo soy Iratxe.