domingo, 17 de junio de 2018

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Ayer volví a travestirme. Llevaba cuatro o cinco meses sin hacerlo, no sé por qué. Iba causando por la calle mis estragos habituales cuando entré en una tienda de segunda mano: allí coincidí con una chica que ya me ha visto otras veces y no se escandaliza para nada con mis travestismos, aunque me suele hacer comentarios, casi siempre negativos:

–Fatal otra vez. ¡No sabes vestirte de mujer, por favor, es que vas como una choni!