lunes, 4 de junio de 2018

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Lo que vislumbro de los mitos antiguos que en su infancia fueron amamantados por animales (Zeus por una cabra; Rómulo y Remo, por una loba; Éolo y Beoto, por una vaca, Télefo por una cierva, o Neleo por una yegua) es que fueron amamantados, realmente, por la soledad, y que de esa soledad nació un individualismo entregado a todos los infinitos.