viernes, 25 de mayo de 2018

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Prueba del respeto reverencial que guardamos a los escritores de nuestra infancia y adolescencia es que te puedes encontrar más lectores que denigren a Proust, Faulkner o Dostoyevski que lectores que ataquen a Gloria Fuertes, Los Hollister o Julio Verne, aquellos que nos fundaron la pasión de leer.