miércoles, 9 de mayo de 2018

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Escribe Papini en su Diario, el 9 de marzo de 1946:
En cuatro siglos América del Sur ha dado muchos escritores y estudiosos, pero ninguno logró imponerse al mundo. Ningún gran poeta, o filósofo, o científico, o pintor, o músico: ningún genio universal. Países católicos donde no surgió ningún gran místico, ni ningún destacado teólogo. Un solo santo: ¡Rosa de Lima!
Recibieron todo de Europa, pero nada han restituido. No les faltó la cantidad, sino la calidad.
Eso de que “recibieron todo de Europa” no es justo; más justo sería decir que Europa lo recibió todo de ellos, tanto en metales como en vidas humanas. En cuantos a esos genios suramericanos que echa en falta, solo tenía que haber esperado un poco. Por la fecha en que Papini escribía esto, Jorge Luis Borges y Pablo Neruda ya habían escrito algunas de sus mejores obras.