jueves, 3 de mayo de 2018

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Desde hace seis meses tomo notas y escribo mis esbozos a bolígrafo y en cuadernos de páginas no pautadas. Pero a mi gata Lorca no le parece bien, y lo demuestra cada día tumbándose encima del cuaderno sobre el que estoy escribiendo. Supongo que será su manera de decirme que le haga más caso: ¡qué lucha entre el egoísmo del escritor y el egoísmo de los gatos!