viernes, 20 de abril de 2018

952


Desde que he empezado a jugar al tenis, sucede que me ducho mucho, demasiado: seis veces en quince días, más que en todo el invierno. Esto no puede ser una buena noticia para mí (que siempre seré un niño de rodillas sucias y resucio el corazón sucio).