sábado, 7 de abril de 2018

896


Hablen otros de los extensos reinos de la sal;
de los imperios donde la sangre no se pone;
de los finisterres que cruzaron
gloriosos ejércitos anunciadores de lágrimas,
hablen de fragatas tajando océanos cada vez más grandes,
que a mí me bastan
los centímetros de su boca,
sus pequeñísimos dedos,
sus pupilas microscopias,
y también su nariz:
donde ella pisa está mi patria,
donde ella mira mi mapamundi;
en su cuerpo encuentro todos los lugares.