viernes, 30 de marzo de 2018

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Lo que viene a decir la Audiencia Nacional con este fallo es que ser español no es un haz-lo-que-quieras y camina-en-todas-las-direcciones, sino que supone la imposición de una cultura, una historia, una geografía, una literatura y unos héroes deportivos a los que se debe animar. Y como resulta que España solo supone el 0’6% de la población del mundo y el 1% de su territorio, sucede que te obligan a aprender literatura de tercera categoría, historia de tercera, costumbres de tercera y deportes de tercera, bien presentados como de primera por los interesados en mantener el tinglado. ¿Para cuándo una historia, una literatura, unas artes y unos deportes no patrióticos, que no recalquen lo que divide a los seres humanos sino lo que los une?