lunes, 19 de febrero de 2018

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Sobre la tragedia del inmigrante sigue sin superarse aquella fábula de Esopo en la que una corneja se va con los cuervos y, al ser rechazada, a su vuelta también es rechazada por las cornejas. El ecuatoriano nunca logrará españolizarse tanto como para ser español, pero al volver a Ecuador se dará cuenta de que tampoco puede ser ya ecuatoriano.