miércoles, 10 de enero de 2018

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No es cierto que se pueda ser español y catalán de forma igualitaria: precisamente la del estado-nación es una fórmula vertical que concede a lo nacional prevalencia sobre lo autonómico, con el sacrosanto Tribunal Constitucional de por medio para garantizar quién tiene la sartén por el mango. No existe por tanto la fórmula español & catalán sino la de español > catalán. Para remediar esa asimetría nació precisamente el Plan Ibarretxe, que no era ninguna propuesta de independencia sino de asociación y cosoberanía: si este plan se hubiera llevado a cabo, ser vasco y español a la vez, inter pares, habría sido posible. Pero no sucedió ni sucederá nunca, salvo milagro o hecatombe nuclear, porque la palabra compartir es enemiga de una estructura fascista como la del estado-nación. Estructura fascista, por cierto, que es la misma que piden los independentistas vasco-catalanes y que les sitúa al mismo nivel que los españoles (aunque vuelvo a insistir en que el nosotrismo eusko-catalán, excluyente como todo nosotrismo, es sin embargo un nosotrismo bosnio-defensivo, mientras que el nosotrismo español es serbio-ofensivo).