jueves, 7 de diciembre de 2017

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Sobre el humor de los vendedores gitanos. Esta mañana, en el mercadillo de Coimbra, un vendedor de ropa gritaba:

–¡Pasen y vean! ¡El que tenga mucho dinero, que pase; el que tenga poco dinero, que pase, y el que no tenga nada de dinero, que pase también, pero QUE PASE DE LARGO!

Y otro que vendía calcetines, gritaba:

–¡Pueden tocar mi paquete! ¡Señoras pueden tocar mi paquete! ¡Mi paquete de calcetines!