martes, 12 de diciembre de 2017

413


Lo que me preocupa de cierta izquierda es que edifique una ética para supermanes basada en la prohibición del chocolate de la vida. ¡Cuándo se darán cuenta de que los deseos no son malos, que lo malo es la falta de conciencia! ¡Que existen personas como yo que somos máquinas continuas de generarnos deseos, sueños o ambiciones, personas que solo nos sentimos felices si convertimos nuestra vida en un zig-zag delirante, pero esa vida no consiste para nosotros en conseguir o coronar nada, sino en volver a empezar, volver a creer y volver a fracasar!