viernes, 1 de diciembre de 2017

320


La falsedad de la expresión “sentirse como en casa” estriba en que en ningún lugar existe menos libertad como en casa, con figuras paternales/autoritarias que te dominan económica y mentalmente; en ningún lugar actúas con menos justicia como en casa, pues tomas decisiones atendiendo más al parentesco o al amiguismo; y en ningún lugar triunfan las boberías del folclore, la identidad y la patria tanto como en casa. Para los que hemos nacido picados por la curiosidad, en casa no siempre nos sentimos como en casa.