domingo, 10 de diciembre de 2017

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Al hilo de la rabia que siento cada vez que se une en una misma frase a un tirano y a un artista, añado que mi anécdota favorita es la de Carlos V en Bolonia, cuando se agachó para recoger el pincel que se le había caído a Tiziano. ¡A ese papel os deberíais limitar vosotros, lacayos de la muerte, a recoger el pincel de los que verdaderamente crean vida y la ensanchan!