miércoles, 13 de diciembre de 2017

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En La casa de las bellas durmientes, de Yasunari Kawabata, una mujer casada dice esto tan bonito:
—Antes de dormirme cierro los ojos y cuento los hombres por quienes no me importaría ser besada. Los cuento con los dedos. Es muy agradable. Pero me entristece no poder pensar en más de diez.