domingo, 22 de octubre de 2017


En la consulta con la médica de cabecera leí un papel pegado en la pared con instrucciones para evitar la gripe. Uno de los puntos recomendaba abrir la puerta del baño con un poco de papel higiénico, porque los virus suelen habitar en las manos y pueden quedarse en los pomos. ¡Cómo me acordé de la costumbre de Juan Ramón Jiménez de abrir todas las puertas con un pañuelo, y cómo pensé que al fin y al cabo aquel viejo hiperestésico no estaba tan loco!