martes, 17 de abril de 2012

ANECDOTARIO DE ESCRITORES (574): La popularidad de Cioran en España tras la traducción y publicación de su primer libro llega hasta el programa "Un, dos, tres"


Yo me iniciaba como escritor, quería escribir y publicar alguna cosa, y en lo primero que pensé fue en traducir una antología de textos de Cioran. Le escribí proponiéndoselo e inicié así una relación que duraría hasta su muerte. Cioran me dijo que Gallimard no autorizaba antologías y tenía que ser un texto completo. Fui a la editorial Taurus, hablé con Jesús Aguirre y él me sugirió que antes de traducir a un autor tan desconocido en España, escribiese un texto introductorio sobre él. Entonces me fui a casa, me encerré y en quince días escribí Nihilismo y acción, donde hablaba de Cioran, entre otras cosas. Una vez editado ese libro, Taurus aceptó que tradujera Breviario de podredumbre, y el libro funcionó sorprendentemente bien. Casi mejor que en Francia. Recuerdo algunas anécdotas relacionadas con la popularidad que alcanzó Cioran en ese momento en España. Un día, un camarero del bar de la Facultad de Filosofía me preguntó con entusiasmo cuándo iba a traducir otro libro de Cioran, lo cual encantó al propio escritor, cuando se lo conté, y con su característica ironía, me dijo que prefería la opinión de un camarero que la de un catedrático de filosofía. Otra vez, en el programa-concurso de televisión Un, dos, tres, responda otra vez, a uno de los concursantes le preguntaron por filósofos de todos los tiempos, como Aristóteles, y, después de un dramático silencio, se le ocurrió decir: "Cioran".


FERNANDO SAVATER, recogido por Carlos Cañeque y Maite Grau para Cioran: el pesimista seductor, Sirpus, Barcelona, 2007, págs. 9 y 10
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