.
Ese plato que se está sirviendo en Madrid
es un plato servido por Asia,
ese bloque que se está alzando en Madrid
es un bloque alzado por África,
ese suelo que se está fregando en Madrid
se friega con manos de América,
pero cae la noche en la ciudad
y la policía exacta de España,
con bigotes de estómago y pistola,
sale con sus iguanas amaestradas
y se pone a mirar la dentadura
de los tristes hombres mulatos.
El hombre persigue al hombre en Madrid.
Las leyes perfectas de España
desprecian las leyes de Extraña.
Las sirenas policiales cruzan la noche
para cumplir con la llamada de la patria
y el africano huye sin querer
para cumplir con la llamada de la especie,
la llamada
de todos los pueblos
y todos los lugares
y todos los tiempos.
.