.
• • • La crítica en poesía no debe ser neutral, debe ser arrojadiza y clarividente como la misma poesía.
• • • En poesía la amistad no existe. Existe la complicidad y la confianza con uno y la desconfianza con todos, con críticos y académicos sobre todo. La excepción es el lector.
• • • La poesía no es un género cerrado, abarca a la narrativa, a la filosofía, a la música y finalmente a la nada. A la nada más emblemática, a la metafísica del ser, voluble y versátil como la poesía.
• • • Escribí como un poseso y no sirvió de nada. Quemé y taché y borré y cambié, y nada. Lo deje todo y sin quererlo todo comenzó a convertirse en algo.
• • • El tiempo es para la poesía como el calzado para el hombre. Para escribir poesía es necesario reconocer la necesidad de la muerte.
• • • Dejad que los poetas escriban, dejad que la poesía siga su camino con todas sus contradicciones y emociones encontradas. Dejad que la poesía, como el arte, nunca sepa lo que es poesía y apenas tenga fórmulas para entenderla. Hablando de los poetas que conocemos, hablando de poesía en libertad, leyendo poesía, editando poesía, criticándola por inútil y alabándola por exquisita o sentimental, negándola por exhibicionista y al mismo tiempo, reinventándola por necesidad, el género seguirá vivo pese a todo. Pero jamás imponiéndola ni obligándola a existir como poesía ni como mercancía las veinticuatro horas del día.
• • • A veces una pregunta, ¿por qué eres poeta? ¿Cuando supiste que lo eras? La verdad es que uno puede ser poeta las veinticuatro horas del día. Imagínate: cuando amas, poeta, cuando comes, poeta, cuando duermes, poeta. ¡Qué majadería! Se es poeta cuando se escribe y no siempre; cuando se recita se es un hombre sincero y no siempre; cuando hablas con esa voz que te identifica se es poeta aunque camines por la calle y seas incapaz de saludar y responder a los que te saludan. Se es poeta cuando te ronda un verso y al final lo atrapas. Pero se es poeta siendo un hombre o una mujer que se salva de la quema no dándose ninguna importancia.
• • • Pertenecer a un grupo es una tontería. Quizá haya algo en común al principio: un manifiesto, una revista, una pasión mal disimulada, pero al final todo se desvanece.
• • • El testamento del poeta es lo que le rodea. La vida, la muerte, la soledad en una y tra lengua. Si has crecido con varios alfabetos, una te elegirá. La lengua es una caricia que impondrá su testimonio.
• • • Para escribir poesía no tienes que perder a un ser querido, estar solo y ser un pobre poeta, haber visto la muerte o entristecerte por cómo es el mundo. Para escribir poesía es inevitable llevar al silencio dentro.
• • • Hay momentos en que uno tiene un poema en la cabeza y no debe escribirlo. Debe dejarlo porque no se encuentra con fuerzas para recordarlo. Hay poetas que no lo hacen y así les va, sus poemas son puro artificio, puro engranaje: la poesía se abandona para que florezca en la puerta de las manos cuando son los ojos quienes con sus palabras te arrastran a cerrarlos.
.. .
.
KEPA MURUA, La poesía si es que existe, Calambur, Madrid, 2005, 107 págs.
.
KEPA MURUA, La poesía si es que existe, Calambur, Madrid, 2005, 107 págs.
.