El divorcio que existe entre el poeta y el público tiene que ver con el poeta endiosado que le da la espalda al público y se niega a explicar. Y el público nos manda a la mierda, con razón. Por respeto al propio trabajo, si tengo un poema y alguien me pregunta de qué trata, me siento a trabajar con esa persona el tiempo que quiera. El poeta tiene que hacer esa tarea pedagógica porque la poesía es sumamente complejaJOSÉ KOZER, "Yo robo de Babel, que es la mayor nación del lenguaje", entrevista de Silvina Friera para Página/12, 21 de septiembre de 2009. Toda la entrevista AQUÍ
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