miércoles 11 de noviembre de 2009

Lo mejor de AMANDO DE MIGUEL (1): Del 1 de enero al 9 de febrero de 2004

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NOTA NEORRABIOSA: En el blog Miscelánea neorrabiosa (ver AQUÍ) se ofrecen resúmenes mucho más largos de las lecciones-sugerencias de este sabio. Me interesa Amando de Miguel porque no es un prescriptor ni un normativista, ni siquiera es filólogo, sino un sociólogo que reflexiona sobre el lenguaje, da preferencia en sus opiniones al uso que se hace de él y toca a su vez temas extralingüisticos


• • • Gerard Melgar, de Barcelona, critica el uso de prescindir de la tilde en el adverbio “solo” y en los pronombres “este, ese, aquel” y derivados. Luis Ruiz se suma a lo del adverbio. Lo siento, pero me parece bien el uso que tanto facilita la vida. Me baso en el permiso que nos da la Real Academia Española para prescindir de esa tilde cuando no hay lugar a confusión. Realmente, fuera de algún trabalenguas, no se produce nunca esa temida confusión (1-1-2004)

• • • Roberto Lozano se queja de que oye mucho lo de “la gafa, la tijera, el pantalón”, etc., cuando estaría mejor la forma plural. Otra vez defiendo la ambigüedad; espero que no se me interprete mal. Al singularizar esos plurales correctos, se transmite un no sé qué de familiaridad. No es lo mismo “la braga” que “las bragas”. Me llevaría una página establecer las sutiles diferencias entre ambas formas. Ahora se dice mucho “las condolencias” porque parece poco “la condolencia” (14-1-2004)

• • • El idioma español tiene la inmensa ventaja de que, si no se pronuncia correctamente, se puede entender bastante bien (16-1-2004)

• • • No me parece mal consentir algunos regionalismos. También los andaluces se comen las “eses” finales y se quedan tan frescos. Lo más maravilloso es oír cómo una periodista andaluza se come las “eses” en español, pero no en inglés. Hace bien, si en inglés no lo pronuncias bien, no te entienden (16-1-2004)

• • • Lo del lenguaje no es una ciencia exacta, suponiendo que hubiera alguna ciencia exacta. Por otro lado, supone saberes distintos, especializados, que una sola persona no puede dominar (26-1-2004)

• • • La preposición “en” es la más abundante del castellano. No hagamos que prolifere todavía más (28-1-2004)

• • • Antonio el vienés me consulta la dificultad de poner la tilde en “como, donde” y similares. Muy fácil. La tilde se coloca si se quiere dar un sentido interrogativo. Por ejemplo: “¿Que cómo como y dónde como? No me preguntes cómo o dónde como, porque como como como y donde como”. Si se eliminan las tildes, el trabalenguas sería todavía más difícil (30-1-2004)

• • • La verdad es que el lenguaje suele mantener la mayor parte de las mismas voces anatómicas tanto para la especie humana como para los otros mamíferos. Sin embargo hay excepciones, no solo la de patas o piernas. Veamos: ubre y teta (o pecho), pezuña y pie. Aunque todos comemos, no es lo mismo el comedero que el comedor. En el Renacimiento se hizo un esfuerzo para distinguir simbólicamente a los hombres de los otros mamíferos. De ahí las normas de urbanidad. Quizá se cierre ahora ese ciclo y volvamos a intercambiar algunas voces (30-1-2004)

• • • Tiene razón en que las vacilaciones léxicas actuales no deberían ser las del pasado, cuando todavía estaba fijándose el idioma español. Atribuye a la imprenta esa fijación. En apoyo de su tesis cita la obra de Nebrija (1492) o el hecho de que “hay muchas más diferencias de lenguaje entre el Quijote y el Conde Lucanor que entre Cervantes y cualquier escritor actual”. Es cierto, pero la imprenta no lo explica todo, ni siquiera lo fundamental. La prueba es que la imprenta llega en el siglo XV a casi todos los países europeos, pero la primera Gramática es la de Nebrija. La fijación de la lengua catalana no llega hasta el siglo XIX. Cervantes y Shakespeare son coetáneos, pero el inglés de Shakespeare difiere mucho más del actual que el español de Cervantes respecto al nuestro. Cervantes da un paso gigantesco en la fijación del español, y, curiosamente, en el Quijote, no tanto en sus otras obras. Es como si, al escribir el Quijote, le hubiera asistido el Espíritu Santo (9-2-2004)


AMANDO DE MIGUEL, Libertad Digital, año 2004
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